Entrada actual
Guerra Civil, Propaganda, Saur-Mogila

Saur-Mogila: Crónica de un asalto fallido

Preámbulo: Esta es la primera de dos entrevistas a soldados ucranianos que han visto la luz recientemente en la prensa ucraniana. La segunda de ellas, que por su extensión merece su propio espacio, se publicará en otro momento. Aunque no es nuestra costumbre publicar artículos o entrevistas de la prensa ucraniana, estos casos son diferentes. Al igual que la ley da tiende a dar por cierto un testimonio perjudicial para quien lo realiza, el hecho de que un oficial ucraniano niegue tan categóricamente los datos oficiales ofrecidos por su ejército es algo a tener en cuenta y critique la guerra como una forma de corrupción es algo a tener en cuenta, si bien no hay que olvidar que se trata de la opinión de una persona y no de hechos probados.


¿Cuándo dicen que hay 380 muertos en la operación antiterrorista, les creemos?

Original: LB.ua

Traducción de Nahia Sanzo

Saur-Mogila

Hay una moda dentro del ejército ucraniano que consiste en acusar de deserción, de no acatar órdenes y demás. Pero se habla mucho menos de las órdenes que, aunque parezcan correctas en teoría, carecen de realismo en la práctica.

El miércoles (6 de agosto) el comandante del Batallón Táctico de la 51ª Brigada Separada Mecanizada (OMBr), Pavel Protsyuk, fue relevado de sus funciones pese al apoyo de sus soldados, que defienden que, si bien podrían haber tomado esta colina estratégica, mantenerla habría sido imposible bajo en el constante fuego de artillería de la milicia.

El sitio web LB.ua ha podido conversar de este tema con uno de los subordinados de Protsyuk, que comentó que el anuncio de que el ejército había tomado la colina de Saur-Mogila se realizó antes incluso de que la 51ª OMBr llegara a ese lugar.

Pregunta: Su comandante ha sido acusado de desobedecer la orden de tomar bajo control Saur-Mogila a toda costa.

Respuesta: Nadie nos explicó cuáles eran nuestras órdenes directas. Solo nos dijeron que la misión duraría dos días. Así que cargamos raciones de comida para dos días, pero solo llegar hasta la zona nos llevó ya esos dos días.

Nuestros exploradores nos decían: “En una parte de Saur-Mogila hay desconocidos y en la otra hay un puesto de control con bandera roja. Sacad vuestras conclusiones”. Pero nuestro comandante respondió: “En la radio han dicho que son de los nuestros”. En cuanto llegamos a los pies de la colina, los desconocidos empezaron a dispararnos. Nuestras topas no nos dispararían con mortero o rifles automáticos. En seguida hubo heridos y nuestro jefe de comunicaciones, el Mayor Khmelnitskiy murió, así que tuvimos que retroceder.

Solicitamos cobertura de artillería, pero nadie nos dio nada. Esto pasó el 28 de julio. Y mientras tanto, llamaron por radio a nuestro comandante: “Si no tomas la colina en una hora, te llevamos ante un tribunal”.

Menos que eso. Nos reagrupamos y establecimos un perímetro defensivo a los pies de la colina. Un jeep UAZ del enemigo, seguramente de reconocimiento, pasó por ahí. Nos vio y retrocedió. Luego pasó otro UAZ marrón con un chico de 17 años de Kharkov y el conductor, un hombre de 45 años. Tomamos a otros dos prisioneros más esa tarde. Habían salido “a tomar el aire” y nos dijeron que su comandante, un coronel ruso especializado en táctica, estaba herido en el brazo. Nos dijeron que había mujeres francotiradoras con ellos. Les enseñé mi rifle SVD y me dijeron que sus tropas tienen un modelo diferente, más grande y con un sistema óptico mejor. Así que todo está claro…

P: ¿Cómo lograron hacerlos prisioneros?

R: Saltaron del coche y se escondieron en el campo cuando nuestras tropas empezaron a disparar. Luego sacaron un calcetín, o algo así, para hacer de bandera blanca y lo empezaron a ondear por ahí.

P: ¿Trataron de dispararles los suyos como represalia?

R: Los francotiradores nos impedían apresar al coronel y a su chófer. De alguna manera el coche se escapó. Supongo que no esperaron vernos vivos. Nuestras tropas realizaron disparos de advertencia y nos dispararon. Y ahí los cogimos. Su UAZ estaba lleno de munición. Y empezó a estallar después de eso. Tenían granadas, pero no RGD-5 como las nuestras.

…A las cinco de la tarde, pedimos asistencia para evacuar a nuestros “300” (heridos de guerra): 18 hombres, un mayor y dos separatistas. A las ocho el comandante envió a un grupo para asaltar Saur-Mogila con tres BMPs, tres tanques e infantería. Informamos: “Saur-Mogila es nuestra. El comandante ha ordenado a todo el mundo avanzar y establecer un perímetro de defensa”.

En cuanto informamos de que la colina era nuestra, empezó a caer fuego de artillería y de blindados desde el puesto de control de la bandera roja, aunque lo habíamos destrozado al pasar. Nos estaban “apresurando” hacia la colina de Saur-Mogila. Y al mismo tiempo, cuando una columna subía a toda velocidad a la colina, nos dispararon con armas autopropulsadas. Conseguimos alcanzar la cima sin víctimas y establecimos un perímetro de seguridad con tres BMPs en la cima y un tanque cerca.

A esto le siguió un fuego de artillería moderado, pero después empezaron a disparar con sus Howitzers con rondas muy potentes. Los fragmentos eran del tamaño de mi brazo. Nos bombardearon sin cesar desde las nueve y media de la noche hasta las cuatro de la mañana. La gente se escondía dónde podía. Algunos se escondieron en cráteres; otros en BMPs quemados abandonados por la 30ª o la 95ª. Cundió el pánico. Muchos abandonaron el material y la munición. Le decían al comandante: “tenemos que retroceder o nos van a matar a todos”. El comandante juntó a todo el mundo y les hizo volver a los blindados. Pero por el fuego constante, los cañones de los BMPs estaban destruidos, solo funcionaba uno, y los tres taques estaban dañados. No había suficiente gasolina, la cogimos de los vehículos estropeados y la echamos en los que aún funcionaban.

Si su infantería hubiese aparecido por la mañana, nos habrían matado a todos.

Así que al final, el comandante dio orden de retirada. ¡Pero estábamos en Saur-Mogila y estuvimos ahí durante seis horas!

Nos retiramos, pero el comandante volvió a recibir órdenes de tomar la colina. Aunque hubiera que sacrificar a todo un batallón, había que tomar la colina a toda costa.

En la práctica, nos retiramos aún más y durante todo el día disparamos hacia Saur-Mogila con Grads y Howitzers.

P: ¿Por qué, si no había nadie ahí arriba?

R: De alguna manera, sus tropas aparecían por todas partes y nos seguían disparando. Hay un bosque ahí arriba, desde ahí nos disparaban.

Ahora acusan a nuestro comandante de mentir, de ser un cobarde y de no acatar órdenes. Nuestro batallón al completo defenderá al comandante y no irán a ninguna parte sin él.

P: Y al final, ¿quién tomó Saur-Mogila?

R: ¡Nadie! Pero el 27 de julio, antes de que llegáramos, se dijo que nuestra brigada había tomado la colina. Y eso que nadie ha sido capaz de tomarla en los últimos dos meses. Y además de todo, el enemigo destrozó la 30ª Brigada, la 95ª (no queda nada de esta Brigada. Quedan, como mucho, 150 hombres), la 72ª y la 51ª. Ayer, el Tercer Regimiento estaba allí. Fueron bombardeados con artillería, así que dieron la vuelta y se retiraron.

Ahora nuestra brigada está bajo el bombardeo desde Sneznhoye. Nos disparan incluso con Grads. Los chicos piden una rotación; este es su quinto mes de lucha.

Y mientras tanto, quieren llevar a nuestro comandante ante un tribunal. El batallón entero le defiende. Y nadie va a ir a ninguna parte sin él. No hay forma de mandar a nadie ahí, ni con una pistola en la cabeza. Toda la zona está expuesta al fuego enemigo.

No soy un estratega, soy un solado llano, pero entiendo que necesitamos Saur-Mogila para evitar que el equipamiento pesado no llegue a Snezhnoye. La carretera pasa por ahí. Pero hay una cosa que no entiendo: ¿de dónde sacan los separatistas tanta munición? Nos dispararon sin descanso durante tres días. Y no solo a nosotros.

Pero subir directamente hacia Saur-Mogila no tiene sentido porque hay fuego de artillería en esa dirección. Y cuando disparan con Grad, todo el mundo se echa al suelo. ¡No hay donde esconderse!

Y quien dijo en un programa en directo que habíamos tomado Saur-Mogila ahora quiere cubrirse las espaldas. Puede que no sea suyo, pero desde luego no es nuestro.

P: ¿El monumento sigue en pie?

R: Sí, ahí sigue. Le golpearon con mortero, pero sigue en pie. Es inmenso. Se ve todo desde ahí. Tuve tiempo de memorizar todos los arbustos del lugar.

Dos de nuestros francotiradores tuvieron que quedarse allí. Tuvieron que pasar un día entero de calor agobiante sin agua. Tuvieron que esconderse en una tubería. A uno de ellos le picó una serpiente. Yo les dibujé un mapa para que pudieran reunirse con sus tropas: por dónde esconderse y por qué bosques o campos pasar.

P: ¿Has matado ya a mucha gente?

R: No sabría decirlo… Realmente no lo sé. No los cuento y no lo quiero recordar. La gente que hace marcas en sus rifles solo quiere fanfarronear.

P: ¿Ve sus caras cuando duerme?

R: Hay días que ni siquiera ves sus caras, llevan la cara cubierta. I no he matado a tantos. Nunca entendí por qué enviaban a una compañía completa de francotiradores a Saur-Mogila. No es nuestra función luchar contra la artillería. El enemigo está demasiado lejos para verlo.

P: ¿Qué alcance tiene su rifle?

R: Para realmente dar a alguien, un máximo de 800 metros. Hay un rifle ruso, el Vykhlop, que tiene una visibilidad de un kilómetro y medio, pero dispara incluso más lejos. Y usa un calibre de 12.7 mm. Las balas son como un lápiz afilado y perfora igual una pared de 50cm que a una persona con un chaleco antibalas de clase 6.

Creo que esta no tiene más objetivo que malversar dinero. Yo no he recibido nada del Estado, solo de los voluntarios. Igual no he tenido suerte.

P: ¿Sabes si disparan a quemarropa los francotiradores capturados?

R: Yo no llevo mi identificación militar a la misión. Cojo una mosca, RPG1-18, dos granadas y 100 rondas.

P: ¿Para cien enemigos?

R: Si se llega a eso. En realidad, un francotirador se dedica seguir a un objetivo específico y lo derriba al instante. Si te descubres, puedes darte por acabado. Mi rifle es de 1988. Hace ruido cuando disparas y por la noche se ve la llama. Sus rifles ni se ven ni se oyen. Salvo que tengas una buena posición, una vez que disparas, tienes que echar a correr a al menos 10km. Si puedes, disparas y te escondes; disparas y te escondes. Pero yo no he encontrado nada así.

Solo quiero que esto acabe ya. Esto no es una operación antiterrorista, es una guerra. Al principio pensamos que serían guerrillas. La gente lo haría por convicción. Pero tras el incidente de Volnovakha todos empezaron a exigir volver a los campos de entrenamiento para poder correr a casa.

Nada va bien. Por falta de coordinación nuestras propias tropas disparan a los nuestros. Así es como nos encontramos con la 30ª Brigada. Venían de Saur-Mogila y nosotros íbamos allí. Su tanque disparó a uno de los nuestros. Luego vieron la bandera y se dieron cuenta. Se juntaron dos columnas en el mismo sitio y era difícil pasar. Y entonces los separatistas empezaron a dispararnos.

Otro incidente: había que trasladar a los heridos por la noche. Dos BTRs de otra brigada iban con las luces apagadas por delante de nuestro camión Ural. Dice el chófer: “Me abandonaron y no conocía la ruta, así que di la vuelta y volví con la brigada”. Llevaba a un herido crítico y el resto no podían ni andar. Pasaron seis horas bajo el fuego de artillería con nosotros en Saur-Mogila. Estábamos aterrados.

P: ¿Cuándo dicen que hay 380 muertos en la operación antiterrorista, les creemos?

Silencio.

P: ¿Cuantas veces más muertos?

R: No lo sé, pero seguro que no son 380.

P: Porque ha visto con sus propios ojos…

R: Por mi parte no he visto tantos. Pero ahí va un ejemplo: Puede hablar con un piloto que transportaba a los muertos. Entre muertos y heridos, transportaba a 64 hombres. La mayoría eran “200” (muertos en combate) Ni siquiera había bolsas, los cadáveres estaban apilados unos encima de otros. Dice que acababa de limpiar la sangre del avión. Y en la televisión dijeron que solo había diez “200”.

P: ¿Ese día de fuego de artillería en Saur-Mogila solo perdisteis a una persona?

R: Y ahora nos culpan a nosotros. Dicen que nunca fuimos allí, que había pocos muertos, pocos heridos. Yo debería estar contento.

Aquello fue así: el comandante vio que los francotiradores golpeaban el monumento, así que pensó que los Howitzers funcionarían igual. Reagrupamos la gente y el equipamiento. Sus armas nos golpearon como como piezas de ajedrez. Jugaban al ajedrez y nosotros les seguimos el juego. Y eso se lo tenemos que agradecer a nuestro comandante. Todos y cada uno de los soldados suscribiría eso.

Ayer nuestro grupo fue a Saur-Mogila con el 8º Regimiento. Mi amigo murió allí. Un fragmento de metralla le dio en la cabeza. Operaba la ametralladora en un BMP. Mientras estábamos destinados en Ugledar salía con una mujer. Aparentemente está embarazada. Y ahora los padres de mi amigo quieren que vaya a vivir con ellos para al menos tener un recuerdo de su hijo.

 

Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Anónimo - 10/08/2014

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Reportes del frente archivados.

Registro

agosto 2014
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 2.257 suscriptores

Estadísticas del Blog

  • 2.538.989 hits