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Para perpetuar la memoria de los héroes

Artículo Original: Ukraina.ru

En la sesión de marzo del Consejo Regional de Jitomir, se ha declarado oficialmente a 2018 como “el año de Mikola Stsiborsky”, natural de la región, uno de los fundadores de la OUN y prominente teórico del nacionalismo ucraniano.

Según la decisión de la administración regional, se debe determinar un plan de actos que celebrar y suministrar los fondos necesarios del presupuesto local. Además, el Consejo Regional de Jitomir ha presentado al Parlamento de Ucrania una propuesta para declarar 2018 como el “año de Mikola Stsiborsky” en toda Ucrania. ¿Por qué merece tal honor?

Mikola Stsiborsky nació el 28 de marzo de 1898 en Jitomir en el seno de una familia polaca (es curioso que tantos nacionalistas ucranianos tengan orígenes polacos, Stsiborsky, Tomashevsky, Lipinsky). Durante la Primera Guerra Mundial, el joven Mikola fue reclutado para el ejército, donde mostró gran valentía (recibió la Orden de Santa Ana de tercer y cuarto grado, la Orden de San Stanislav de tercer grado y la Cruz de San Jorge de cuarto grado) y fue ascendido a capitán.

En 1918 pasó a formar parte de las filas del Hetman Skoropadsky y, después, de las de Petliura. Junto a los restos del derrotado ejército de Petliura quedó fuera del país y tomó parte activa en la vida política de la emigración. Entre 1928 y 1934, publicó en Praga el órgano ideológico de OUN: el periódico Rozbudova Natsii [El desarrollo de la nación]. En 1929 se convirtió en uno de los fundadores y principales teóricos de la Organización de Ucranianos Nacionalistas [OUN] y fue nombrado segundo del líder de OUN Evhen Konovalets, lo que, en la práctica, le hacía la segunda figura más importante del movimiento.

Los años 30 supusieron el momento de mayor actividad y formación ideológica de Stsiborsky, a quien los actuales nacionalistas ucranianos (junto a Mijnovsky, Dontsov o Bandera) veneran como a un gurú. En primer lugar, Stsiborsky escribió el manifiesto “Nación-cracia”, una llamativa mezcla de sueños idealistas y la práctica fascista (en el sentido más literal del término).

El fascismo (en el sentido italiano o en el alemán) fue, para los nacionalistas ucranianos de los años 30, un modelo y un ejemplo a seguir. “El idealismo y el voluntarismo fascista se basan en un centro crítico: su propia nación. La nación es un valor absoluto”, subraya Mikola Stsiborsky en su “Nación-cracia”. El nacionalismo y el fascismo, argumenta, son fenómenos al mismo nivel: “El nacionalismo ucraniano reconocerá al fascismo su gran mérito histórico y es muy cercano en su contenido histórico”. Así que, según escribe Stsiborsky, “al elegir un método para la liberación de la nación ucraniana, el nacionalismo no se limita a sí mismo a conceptos “universales” como la justicia, la piedad o el humanismo. Y eso es extremadamente importante.

Cuando hablamos de las atrocidades de los nacionalistas ucranianos en el Holocausto, la masacre de Volinia o la actual en Donbass, debemos comprender que no se trata solo de una manifestación de sadismo sino de una bastante trabajada teoría y la práctica de intimidación uno de cuyos instigadores fue Mikola Stsiborsky. Así que, para honrar sus canibalistas méritos, después de la “revolución de la dignidad”, Stsiborsky fue nombrado “ciudadano honorario” de Jitomir y se nombró una calle de la ciudad en su memoria.

Después de que su jefe inmediato, Evhen Konovalets, fuera eliminado en mayo de 1938 por un agente soviético, Mikola Stsiborsky lideró durante un tiempo OUN, aunque más adelante dio paso a un nuevo liderazgo: Andriy Melnik, que tenía lazos familiares con el asesinado líder Konovalets (sus esposas eran hermanas) y el famoso metropolitano greco católico Andriy Sheptitsky. Mikola Stsiborsky volvía así a ser el segundo de Melnik encargado de temas ideológicos, otra vez segundo en la jerarquía de la organización.

A petición de Melnik, Stsiborsky preparó un borrador de “Constitución de Ucrania” con la que los nacionalistas ucranianos tenían la esperanza de declarar la independencia bajo los auspicios del Tercer Reich. Hoy se entiende como un ejemplo de nacionalismo de Estado, aunque en realidad esa “Constitución” de Stsiborsky no es más que una reformulación de los estatutos de OUN con formato de ley. Sus principales bases son que Ucrania es una dictadura y la subordinación al “Líder de la Nación” (así es como se denomina al jefe de Estado), que personalmente nombra a todos los cargos, desde los ministros a los obispos. Los ciudadanos están obligados a trabajar humildemente para el régimen sin derecho a huelga y donde todas las propiedades materiales pertenecen a la “Nación”. En realidad, la personificación de la “Nación” es, como ya se ha mencionado, el Líder y su séquito.

“La única ideología en la que se educa a los ciudadanos del Estado ucraniano es el nacionalismo ucraniano y la única forma de organización política de la sociedad es la Organización de Ucranianos Nacionalistas (Capítulo IX, Artículo 8). Como se puede observar, la base es bastante pobre, pero el documento maravilló al “líder” Andriy Melnik, el sueño de un fascismo sin Estado.

Sin embargo, por detrás de los sueños de los viejos líderes de OUN soplaba ya el nuevo flujo de dinero de los jóvenes nacionalistas, que más adelante recibirían el nombre de banderistas. Pero tanto Bandera como Melnik servían a sus principales patrocinadores, los Nazis, en cuyos trenes entraron en la Ucrania soviética. Entre ellos estaba también Stsiborsky, que participó activamente en la formación de grupos famosos por su crueldad como la policía auxiliar ucraniana y las autoridades de la ocupación. En la confrontación que pronto estallaría entre las facciones de Melnik y Bandera, Stsiborsky fue asesinado en las calles de Jitomir en uno de los característicos atentados de los partidarios de Bandera.

Los herederos de Bandera, como es natural, trataron de atribuir el asesinato a los servicios secretos soviéticos, aunque los hechos siempre estuvieron claros. El famoso comandante de OUN Taras Bulba-Borovets escribió: “el 30 de agosto de 1941, en una calle de la ciudad, el banderista Kuziy disparó por la espalda a Emelyan Senik [colega de Stsiborsky que murió en el ataque] e hirió mortalmente a Mikola Stsiborsky. Esto causó mucha confusión entre la población, una gran indignación entre el público consciente ucraniano y al final hizo aumentar la hostilidad entre la comunidad nacionalista”.

En su obra “La rebelión de Bandera”, Zinovy Knish, uno de los fundadores de OUN afirma: “Víctima del terror de Bandera cayeron el centurión Emelyan Senik-Gribitskiy, el coronel Mikola Stsiborsky, el coronel Roman Sushko, el doctor Yaroslav Mitsik, Igor Subski, dos hermanos Pryashlyak, cientos de militantes de bajo rango y 4.000 miembros, partidarios y soldados. Los responsables de la muerte de estas personas son Stepan Bandera y sus seguidores”.

Los nazis no pudieron pasar por alto el asesinato de colaboracionistas de tan alto rango y tomaron medidas para apaciguar a Bandera. El 13 de septiembre de 1941, el jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich, Reinhard Heydrich, firmó una directiva para castigar a los extremistas: “de momento han muerto más de diez miembros de la facción de la Organización de Ucranianos Nacionalistas liderada por Andriy Melnik. Entre los asesinados están algunos de los líderes más conocidos en los círculos nacionalistas ucranianos: Senik y Stsiborsky, que el 30 de agosto fueron asesinados a tiros por seguidores del grupo de Bandera en las calles de Jitomir. Se puede entender que los miembros del grupo de Bandera cometerán otros actos terroristas por motivos políticos, así que sugiero lo siguiente: arrestar a todos aquellos que hayan participado en el movimiento de Bandera o los sospechosos de haber asesinado a representantes del movimiento de Melnik. Para garantizar el éxito completo de la detención dentro del Estado, en el Gobierno General y en la zona de operaciones se actuará al mismo tiempo, la fecha será el lunes, 15 de septiembre de 1941 por la mañana”.

Las fuentes de la Ucrania silencian deliberadamente la cercana conexión de Stsiborsky con los fascismos y la realidad sobre quién acabó con su vida. Se silencia que el asesinato de Stsiborsky fue el catalizador de la breve campaña de represión contra los partidarios de Bandera, no su imaginaria “lucha por un Estado independiente”. Todo ello para perpetuar la memoria de personas de las que cualquiera en su sano juicio se avergonzaría.

El veredicto del nacionalismo radical ucraniano está en la halagüeña definición que Mikola Stsiborsky, uno de sus principales ideólogos, realizó una vez: “el fascismo es, ante todo, nacionalismo”.

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