Entrada actual
Armas, Bombardeos, Debaltsevo, Donbass, Donetsk, DPR, Ejército Ucraniano, Gorlovka, Zaitsevo

La vida y la muerte en la primera línea del frente

Artículo Original: Denis Grigoriuk

331926_600Bajo mis pies hay una mezcla de barro, fragmentos oxidados, restos de ladrillos y de metralla.

Junto a algunos voluntarios de organizaciones humanitarias de la República Popular de Donetsk llegué a la localidad de Nikishino en marzo de 2015. Hasta la semana anterior, la batalla no había cesado en el pueblo. Inmediatamente después de la liberación, muchos acudieron allí para ayudar a los residentes locales, que habían vivido un infierno.

En la suela del zapato se me clavó un fragmento afilado que me dañó el pie derecho. Por suerte, tan solo era algo de metralla y pude arrancar de la bota el dañino fragmento naranja de metal. Toda la carretera estaba cubierta de “regalos” similares. Una alfombra de metal. A mi izquierda observe a una joven familia. Estaban retirando la metralla, los cristales rotos y los pequeños fragmentos que quedaban de su destruida casa. Eran unos padres, con un bebé en brazos, y un niño de unos ocho años. En un primer momento no se fijaron en el convoy humanitario que les traía medicinas, alimentos y ropa.

Un poco más adelante se encontraba el camión. Allí, una chica distribuía la ayuda humanitaria entre las personas mayores. Me resultó incómodo fotografiarles. Había extraña sensación de vergüenza. Sentí pena por esas personas porque creía que comprendía lo que habían tenido que sufrir. Las historias que más adelante contarían los ancianos merecen ser escuchadas.

Tras una breve conversación con una de las ancianas en la cola, me llamó una mujer. Vio una cámara en mis manos y me pidió que la fotografiara. La mujer, con lágrimas en los ojos, me dirigió a su casa. Concretamente, a las ruinas de su casa, las cenizas de lo que una vez fuera el hogar de una gran familia feliz. Ahí estaba, ante mí, una pila de ladrillos mezclados con el barro y la metralla, únicos restos de su antigua vida.

“Fotografíe, fotografíe”, repetía con desesperación la mujer detrás de mí. Sus vidas estaban arruinadas. Lo único que le daba esperanza era la voz de los periodistas. Querían que el mundo escuchara su tragedia.

332076_600Junto al lugar había dos mujeres y un hombre. Me acerqué a ellos y les pedí que me contaran su historia. Sin miedo y sin dejarse nada, me contaron las condiciones en las que habían tenido que vivir los últimos ocho meses. No quedaban muchos residentes en el pueblo. La mayoría habían logrado huir. Los que decidieron permanecer en su tierra, tuvieron que aguantar un infierno. [Como comentó tras la retirada el comandante de uno de los batallones ucranianos que tomaron parte en la batalla, la RPD controlaba prácticamente toda la localidad, mientras que las fuerzas ucranianas estaban atrincheradas en dos casas a la entrada de Nikishino. Desde ahí, las tropas ucranianas trataban de impedir el avance de las tropas de la RPD-Ed]

De un buen puñado de historias trágicas, la que más me impresionó fue la historia de un funeral. La batalla estaba en un momento álgido. Una mujer murió a causa de la metalla en el jardín de su propia casa. En un principio, los vecinos retiraron el cadáver y lo sentaron en una silla en el garaje. Cuando el cuerpo comenzó a pudrirse, los chicos del barrio enterraron cavaron una pequeña tumba en el jardín en medio de los bombardeos de la artillería pesada y el sonido de las balas y enterraron a la mujer junto a un árbol.

Ese día, cuando me encontraba en Nikishino, los zapadores comenzaban a desactivar minas en el cementerio local. No había posibilidad alguna de enterrar allí el cuerpo. La mujer de la casa seguiría enterrada en su propio jardín, ahí donde encontró la muerte.

Me han venido a la cabeza recuerdos de hace un año porque ahora ocurre algo similar en Zaitsevo. Este pequeño pueblo en las afueras de Gorlovka es ahora uno de los puntos más calientes en Donbass. La única diferencia con la batalla de hace un año es la intensidad. Sin prisa pero sin pausa, el Ejército Ucraniano está destrozando la localidad. Tanques, mortero, artillería. Todos ellos prohibidos por los acuerdos de Minsk, se siguen utilizando, aunque no en grandes cantidades. Cada día, la batalla en Zaitsevo recuerda a cómo escaló la batalla hace un año, en el invierno de 2015. Pese a la complicada situación, sigue habiendo civiles que viven allí. Están en su tierra y muchos de ellos se resisten abandonarla porque no ven otra opción que luchar hasta el final sin ceder territorio alguno al enemigo.

Anuncios

Comentarios

Un comentario en “La vida y la muerte en la primera línea del frente

  1. Reblogueó esto en Guerra en Ucrania.

    Me gusta

    Publicado por Zhukov | 01/04/2016, 07:25

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Reportes del frente archivados.

Registro

Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 38.672 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1,133,338 hits
A %d blogueros les gusta esto: