Entrada actual
Donbass, Ejército Ucraniano, Rusia, Ucrania, Zelensky

El día de la «independencia»

Como cada año, el 24 de agosto se celebró en Kiev entre un discurso patriótico y decoración azul y amarilla. “Esta noche, Bruselas y Kyiv brillan intensamente en azul y amarillo, por la libertad, unidas en esperanza y solidaridad ¡Feliz Día de la Independencia Ucrania!”, había escrito horas antes Roberta Metsola, presidenta de la institución más fanáticamente proucraniana del continente, el Parlamento Europeo, uno de los principales centros neurálgicos de la lucha por la vía militar como única salida aceptable al conflicto rusoucraniano. “A medida que Ucrania conmemora 35 años de independencia, el apoyo europeo sigue siendo una parte importante del panorama. Las instituciones europeas han asignado casi 11.000 millones de euros en ayuda a Ucrania en mayo y junio, en gran medida a través del nuevo Préstamo de Apoyo a Ucrania. Al mismo tiempo, el apoyo militar de Europa continúa dependiendo en gran medida de las armas estadounidenses, lo que supone un desafío más amplio para la seguridad europea”, escribió en su mensaje del Día de la Independencia el Kiel Institute, que realiza el seguimiento continuo de la asistencia militar, económica y financiera de los países occidentales, que sostienen al Estado y al ejército de Ucrania, signo inequívoco de cuál es la independencia de Ucrania hoy en día.

Pese a su precaria situación, completamente subordinada a la voluntad y los intereses de sus aliados extranjeros, Ucrania aprovechó el día para mostrar su discurso más provocador. “Putin espera que estemos cansados. Sabemos que él es mortal”, afirmó Zelensky en su mensaje a la nación, mencionando una vez más la muerte de Vladimir Putin, algo que, por su repetición e insistencia, puede considerarse una forma de amenaza. “Nunca nos entendió”, continuó el presidente ucraniano, “y ahora no tendrá tiempo para hacerlo. Querías tomar toda Ucrania, toda nuestra tierra. En cambio, perdiste tus refinerías de petróleo, tu flota, tus ingresos y toda una generación que enviaste a la máquina de carne. Querías que desapareciéramos del mapa. Ahora tú estás desapareciendo de la agenda internacional de la civilización futura. Durante 27 años, el gobernante de Rusia ha hablado de grandeza, mientras Rusia hace cola para la gasolina”.

Con millones de personas refugiadas en el extranjero, miles de hombres escondidos para evitar el reclutamiento forzado, un movimiento cada vez más activo de resistencia a la movilización, una economía que se sostiene únicamente gracias a los subsidios y préstamos extranjeros, las exportaciones detenidas, las gasolineras ardiendo y los almacenes comerciales destruidos a causa de los efectos de la respuesta rusa a los ataques ucranianos a los buques, refinerías y comercio electrónico, Ucrania sigue permitiéndose el lujo de burlarse de Rusia, que con todas sus limitaciones, sostiene la guerra con sus propios recursos, sin suplicar ayuda a nadie.

Zelensky, por el contrario, no se limita a exigir medidas a sus aliados y se siente legitimado para volver a elevar artificialmente el nivel de peligro para poder así demandar una determinada actuación a la segunda potencia económica mundial y principal socio comercial y político de Rusia. “China ya no puede permanecer en silencio cuando alguien se viste con un traje de marinero y gorra militar y, pronunciando mal ciertas palabras, habla de un ataque nuclear. China debe responder. Debe enfriar este fervor. China debe probar su ambición de ser uno de los líderes del mundo —no solo económica y tecnológicamente, sino también civilizatoriamente— haciendo claro que ningún dictador tiene el derecho de amenazar al planeta con sus viejos ojivas nucleares”, afirmó Zelensky.

En clave de política exterior, la principal estrella del día fue Andy Burnham, que acudió a Kiev en su primer viaje al extranjero. “Ucrania ha sido el protector de Europa, no una carga para nuestra seguridad, sino la primera línea de defensa para mantener a Europa segura. Creo que el pueblo ucraniano merece no solo nuestro apoyo continuo, sino también nuestra gratitud y nuestro respeto”, afirmó, remarcando nuevamente la continuidad en la política británica e insistiendo en la épica de la defensa ucraniana, que los líderes europeos han convertido en continental.

En clave interna, el discurso transcurrió en la misma dirección. “La independencia es lo que no entregamos. Cada día. La gente paga por ella con sus vidas. Nuestros cielos, nuestras ciudades y el frente se mantienen por ella. Por su causa, millones de ucranianos se despiertan tras noches en vela y siguen viviendo, trabajando, amando, criando hijos y construyendo lo que es suyo. Porque la independencia es nuestro derecho a decidir por nosotros mismos quiénes somos y qué será nuestro país. Y mientras estemos dispuestos a defender este derecho, Ucrania perdurará. ¡Feliz Día de la Independencia! ¡Gloria a Ucrania!”, escribió Kirilo Budanov, jefe de la Oficina del Presidente, en un estilo idealista y casi místico, acorde con su reciente giro hacia mostrar abiertamente un nacionalcristianismo perfectamente coherente con la elección de batallones como Bratstvo para su ejército privado de fuerzas de choque de los tiempos en los que lideraba la inteligencia militar ucraniana. Con el grito de OUN por bandera, cualquier mención en primera persona del plural, a nuestro país o nuestro derecho a decidir se refiere únicamente a la población del lado correcto del frente.

“Hoy, se rezó una oración compartida en la Catedral de Santa Sofía. Personas de diferentes denominaciones y creencias, pero firmemente unidas espiritualmente. Y es precisamente esta unidad ucraniana la que ayuda a nuestro estado a luchar cada día por lo que es nuestro”, añadió Zelensky, también en clave religiosa y resaltando una unidad cuya credibilidad obliga a olvidar los ocho años de guerra de Donbass, un conflicto civil en el que miles de ucranianos se alistaron en las milicias populares, después en los ejércitos de las Repúblicas Populares y finalmente, tras la invasión rusa, en el ejército ruso. Como han podido comprobar recientemente los periodistas de la BBC, que pese a los doce años de guerra de Ucrania contra Donbass aún muestran sorpresa, Rusia no ha coaccionado ni movilizado por la fuerza los soldados de los territorios ocupados con los que ha hablado el medio, sino que fueron ellos quienes se alistaron voluntariamente, ya fuera por los beneficios económicos o por convicción ideológica.

“En el Día de la Independencia de Ucrania, honramos el extraordinario coraje del pueblo ucraniano. Durante más de un tercio del tiempo que lleva siendo una nación soberana, Ucrania ha tenido que luchar para evitar que Rusia le arrebate su libertad”, escribió Kaja Kallas, subrayando otro de los argumentos del día. Como si estuvieran leyendo de un mismo guion preparado de antemano, el corresponsal-jefe de The Wall Street Journal había afirmado unas horas antes que “Ucrania lleva ahora 35 años siendo independiente. Doce de ellos luchando contra el esfuerzo asesino de Rusia para extinguir esa independencia”. Los ocho años de guerra de Donbass, iniciada cuando Kiev trató de resolver por la vía militar el problema político del rechazo de una parte del país del golpe de Estado que había derrocado a un Gobierno legal para sustituirlo por uno de facto que llegaba para imponer la ideología nacionalista y romper social, económica y políticamente con Rusia, se han convertido en una lucha contra Rusia en defensa de la independencia. Los blindados que Ucrania envió a Slavyansk y Mariupol, detenidos por la población local con sus propias manos y arriesgando sus vidas, o las bombas lanzadas por Kiev en pleno centro de Lugansk esas primeras semanas de guerra eran ya una lucha contra Rusia por la supervivencia de la nación ucraniana y no, como años después admitió Andriy Parubiy, una operación antiterrorista inventada por el Gobierno ucraniano para justificar el uso del ejército contra la población local y en territorio nacional.

“Los ucranianos no serán piedras de empedrado bajo los pies de zares y gobernantes. Los ucranianos no serán fichas de trueque en disputas entre capitales. Los ucranianos no se someterán a lo que no creen, y ciertamente no abandonarán su sueño, el sueño de vivir, el sueño de vivir independientemente”, sentenció Zelensky en su discurso, a pesar de los años que Ucrania ha empleado tratando de imponer su forma de entender Ucrania a una parte del país, que rechazaba esa nueva ideología que se ha convertido en la única aceptable y que lleva a declarar héroes a algunas de las figuras más denostadas.

Como colofón, coincidiendo con el 35º aniversario de la declaración de independencia, Volodymyr Zelensky firmó el decreto que otorga el título de “Héroe de Ucrania” a Andriy Biletsky, general de brigada, líder del movimiento Azov y una de las personas más conocidas de la extrema derecha ucraniana, a la cabeza del que es el ejército privado -el Tercer Cuerpo de Ejército del Ejército Ucraniano- más potente de la ultraderecha europea. La unidad de Ucrania es enaltecer a una persona cuyo grupo paramilitar fue utilizado en la primavera de 2014 para reprimir a quienes protestaban contra el cambio irregular de Gobierno que se había producido en Kiev.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Reportes del frente archivados.

Registro

agosto 2026
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 2.242 suscriptores

Estadísticas del Blog

  • 2.581.455 hits