Entrada actual
Biletsky, Donbass, DPR, LPR, Parubiy, Prensa, Propaganda, Rusia, Ucrania, Zelensky

Un diálogo de amenazas

A lo largo del día de ayer, lunes 8 de julio, se produjo en Ucrania un nuevo ejemplo de cómo la histeria nacionalista es capaz de hacer cambiar los planes de organizaciones que, en teoría, deberían ser capaces de actuar con independencia. Lo ocurrido fue además una nueva muestra de la capacidad de la extrema derecha de imponer sus exigencias a pesar de no disponer de un apoyo popular amplio que justificara ese protagonismo.

El 7 de julio, el canal de televisión ucraniano NewsOne anunció en su página web que el 12 de este mes emitiría un telemaratón compartido con el canal ruso Rossiya 1 titulado “Telepuente: tenemos que hablar”, en el que abriría su emisión al diálogo entre rusos y ucranianos. En su comunicado, el canal comenzaba dejando claro que, por encima de todo, está la integridad territorial del país. “Crimea y Donbass son Ucrania. Lo han sido y lo serán”, decía el mensaje, insistiendo en que no mostraría una visión “prorrusa” de los hechos. Según lo presentaba NewsOne, el objetivo era abrir un canal de diálogo entre los ciudadanos de ambos países. El programa debía ser “sin política, sin políticos”.

Pero nada de eso fue suficiente y ninguna explicación iba a mitigar el enfado de la extrema derecha -parlamentaria y extraparlamentaria-, que en vísperas de las elecciones legislativas ha optado por avivar las amenazas y el discurso de odio en busca de la cancelación de un programa objetivamente inofensivo y que no amenazaba en absoluto el discurso oficial ucraniano sobre Donbass o Crimea.

En las redes sociales, el aún presidente del Parlamento, Andriy Parubiy, con una larga trayectoria en los movimientos de extrema derecha y ahora candidato por el partido de Petro Poroshenko “Solidaridad Europea”, apelaba a los Servicios de Seguridad de Ucrania (SBU) a “evaluar” el telemaratón en un canal que definía como “prorruso”. “¡Han matado a 13.000 ucranianos y ahora quieren hablar!”, escribió el indignado Parubiy, obviando, como es habitual, que la guerra en Donbass no es entre Rusia y Ucrania y fue Kiev quien, como él mismo admitió, inventó la “operación antiterrorista” para tener una base legal para utilizar al ejército en territorio propio.

El partido iba un paso más allá y en su perfil de Facebook calificaba el telemaratón “con la participación del canal de propaganda Rossiya 1, prohibido en Ucrania, y un canal ucraniano que es parte del grupo mediático de Viktor Medvedchuk [últimamente presentado como la principal amenaza prorrusa] una seria amenaza a la seguridad informativa de Ucrania”. Con esas palabras, el partido de Poroshenko definió a la perfección la estrategia de comunicación del anterior presidente ucraniano: censurar los medios rusos y considerar amenaza informativa a toda información o todo discurso que no estuviera controlado por el nacionalismo ucraniano.

Pero fue el video comunicado del líder del movimiento Azov, Andriy Biletsky, el que causó mayor impacto, ya que era en realidad un ultimátum directo al presidente Zelensky. Con una amenaza que ni siquiera se molestó en disimular, el líder del Corpus Nacional dio al presidente ucraniano un día para cancelar el telemaratón o serían sus hombres de negro quienes lo hicieran. No sería la primera vez que miembros de los grupos dirigidos por Biletsky rodean, acosan y amenazan a los trabajadores de un medio de comunicación. Como en ocasiones anteriores, Biletsky afirmaba estar reaccionando a una “provocación del Kremlin”. “El objetivo de provocación informativa es evidente. El principal objetivo es simbólicamente poner a Ucrania en la humillante posición de rendición al poder de la Federación Rusa y dar puntos a Medvedchuk en las elecciones”, afirmaba Biletsky con un argumento que coincide exactamente con el planteado por el partido de Poroshenko.

Poco después, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky aportaba su propio video comunicado en el que se unía, aunque de forma ligeramente diferente, a la histeria nacionalista. En un tono más suave y sin amenazas, el presidente ucraniano apeló al canal a hacer lo que el resto del establishment político ya había hecho: cancelar el programa. Calificando el programa como “un acto de relaciones públicas barato pero peligroso”, Zelensky se dirigió a los trabajadores del canal: “Apelo a los periodistas del canal. Alguien ha comprado el canal, pero no a vosotros. No sois propiedad, no sois propiedad de Medvedchuk ni sirvientes de Rabinovich; sois el cuarto poder, también sois servidores del pueblo”, afirmó Zelensky, aprovechando para hacer un pequeño guiño al partido por el que se presentó a la presidencia, “Servidor del pueblo”.

En unas horas, a base de amenazas de uso de la fuerza de la extrema derecha y acusaciones de todo tipo de prácticamente todo el espectro político oficial de Ucrania, el canal anunciaba la inevitable cancelación del programa. “A causa de la campaña informativa contra los periodistas, las amenazas de atacar NewsOne y el uso de su nombre en la campaña electoral por parte de una serie de partidos ucranianos, nos vemos obligados a paralizar la preparación del telemaratón”, anunciaba la cadena en un comunicado que volvía a denunciar las amenazas de uso de la fuerza y que recordaba que el programa nunca tuvo la intención de ser político.

Pese a que tan solo han pasado unas semanas de la victoria de Zelensky en las elecciones tras una campaña marcada por sus llamamientos al diálogo y a parar la guerra y que todas las encuestas muestren que una gran parte del país es partidaria de negociar tanto con Moscú como con Donetsk y Lugansk, el diálogo sigue siendo tabú para el nacionalismo ucraniano. A esa postura se ha sumado también el nuevo presidente, temeroso quizá de que un paso en falso en este momento no le garantice un Parlamento con la mayoría suficiente para poder poner en marcha la legislatura. A esos intereses políticos de unos y de otros sigue supeditándose la libertad de expresión y la libertad de prensa, limitada actualmente al discurso oficial del nacionalismo ucraniano. Como era de esperar, la cancelación del programa no supuso el fin de las protestas y la extrema derecha escenificó una de sus habituales protestas frente a la sede del canal.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Reportes del frente archivados.

Registro

Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 38.551 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1.313.885 hits
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: