Entrada actual
Alto el fuego, Bombardeos, Donbass, Donetsk, DPR, Ejército Ucraniano

Una carta desde el frente

Artículo Original: Denis Grigoriuk

cartaLa vida en paz es una droga, un lujo en situaciones de guerra. Inmersos en las preocupaciones de la vida normal, simplemente olvidamos la batalla. Por una parte, es positivo que la población vuelva a intentar vivir una vida en paz, aunque eso puede suponer que muchos no estén preparados para una nueva fase activa de la guerra y comentan errores que podrían ser fatales.

Al volver a casa, cansados, encendemos la televisión y nos relajamos sin pensar en nada. Como zombis, cumplimos, sin pensarlo, con nuestras obligaciones. Vemos los canales de música y entretenimiento y la vida ya no parece tan dura. Vídeos musicales con bonitas imágenes de colores dan paso a series de humor y al club de la comedia y entonces ya no se piensa en las penas. La televisión nos adormece en un sueño placentero, pero entonces algo nos hace salir de ese letargo: la realidad vuelve a entrar en la vida y destroza, sin piedad, la infantil ilusión creada por la televisión.

Desde prácticamente todos los distritos de Donetsk se escucha la batalla en el puesto de control de Yasinovataya, el aeropuerto de Donetsk, Trudovsky, etc. La población de la ciudad ha comenzado a olvidar lo que es dormir bajo el fuego de artillería. Pero no todos han tenido tanta suerte.  

El otro día recibí una carta de residentes en una de las localidades de la línea del frente, donde cada día la guerra se presenta en su puerta. Esa población no conoce lo que es la tregua. No han conocido la vida normal ni un solo día. Al llegar a Donetsk sienten la disonancia cognitiva. Recibí una carta de algunos de esos residentes en una localidad de la línea del frente. No hay mejores testigos que ellos para contar lo que ocurre y para describir lo que es la vida en guerra.

“Mi marido y yo estamos jubilados. Vivimos en la primera línea de defensa, a 2km del puesto de Yasinovataya. Vemos la batalla por todos los lados. Casi todas las familias con niños que había en nuestro pueblo han huido; solo quedan dos familias con niños. Una de ellas tiene seis niños, tres de ellos adoptados; la otra, dos niños pequeños. Todos están escondidos por los bombardeos. Los vecinos llevan toda la guerra escondidos durante los bombardeos. La milicia nos ayudó durante el invierno del año pasado.

Vivíamos en la línea del frente. Apenas veíamos la televisión porque lo que ahí muestran pasó dos días antes. Desde la ventana podemos ver todas las batallas. En general nadie presta atención a las batallas de infantería. Pero cuando empiezan a golpear el mortero o la artillería…entonces todos corren a esconderse. Y sobrevivir, esperar la paz y el triunfo del sentido común.

Tenemos amigos en diferentes pueblos y ciudades de la zona. Seguimos en contacto con todos ellos. Krasny Partizan, Krutaya Balka, Cherbonoguardeiskaya, Yasinovataya, la primera línea de Donetsk, Yakoblevskaya. Todos han experimentado los bombardeos. Es la misma historia en todas partes. En diferentes momentos han caído seis bombas: dos de Grads, dos de granadas de 152mm y otras dos de 122mm (una de ellas sobre la casa). Disparos y todo lo demás, ni siquiera lo cuento.

Poco a poco, vamos restaurando la casa.

No podemos tirarlo todo. Habíamos comprado una granja antes de la guerra: teníamos una cabra y dos cabritillos, cerdos vietnamitas y seis crías de diferentes edades, pollos, dos perros, tres gatos, un loro. Ayudamos a los vecinos más mayores. Les llevamos leche y huevos.

Vino la milicia. Tuvimos a uno de los voluntarios en casa durante un año. Era de Donetsk. Sus padres murieron en un ataque con Grads. Y él se marchó a la milicia. Estuvo un año con nosotros, defendiendo las trincheras. Después se marchó. Vivía con nosotros. Le ayudamos a adaptarse a la vida. Ahora está en Lugansk. Se enamoró de la hija de nuestros amigos. Y allí volvió a ir a la milicia. Es mecánico en la brigada. Nos llama todos los días. Nos llama papá y mamá.

A veces vamos a Donetsk. Allí tenemos un piso. Pero en nuestra casa vivía un amigo que acogió a una mujer y su hijo de Gorlovka. Hace poco se marcharon a un piso más cerca del centro. Ahora puedo ir allí a descansar de las bombas. Hace una semana hubo un bombardeo terrible. Se sentía muy cerca. Pasamos cinco días seguidos durmiendo en el sótano. Después tuvimos tres días tranquilos. Después estalló la mina Butovka y luego el pueblo esta semana. Hay un cráter enorme a la entrada del pueblo. Todos estamos vivos.

En Donetsk es como estar en otro planeta, otra vida. Florecen las rosas, hay coches por la carretera, niños jugando en las calles. Hay flores en todas partes, supermercados, cafés, música sonando, niños que juegan en castillos hinchables. Es como una realidad propia, como quedarse en el limbo. Hacía dos años que no oía reír a un niño”.

Historias como esta impiden que cedamos ante la tentación. No podemos permitirnos vivir despreocupados. Este momento no es un momento cualquiera. La guerra no ha terminado y nos enfrentamos a tiempos difíciles. Pero para la población de la línea del frente nunca han llegado tiempos fáciles. Es necesario comprender y recordar eso. Estuvimos juntos en 2014 y debemos seguir así, porque solo así venceremos.

Anuncios

Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Una carta desde el frente – Diario Octubre - 27/06/2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Reportes del frente archivados.

Registro

Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 37.654 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1,070,147 hits
A %d blogueros les gusta esto: