Entrada actual
Donbass, Donetsk, DPR, Ejército Ucraniano, LPR, Minsk, Ucrania

Lección de supervivencia

Artículo Original: Antifashist

El pueblo de Táuride, en el distrito de Telmanovo de la República Popular de Donetsk, se extiende a lo largo de la estepa de Donbass y en los años de esta guerra no declarada está situado justo en la línea de demarcación. De los más de 150 habitantes que había antes de la guerra, en Táuride quedan ahora 72, la mayoría de ellos personas mayores.

Pero en el pueblo también hay seis niños. Decir que la población del pueblo solo sueña con descansar tranquila no es decir nada. Porque una vida tranquila es algo con lo que ni siquiera sueñan: por algún motivo, los soldados de la luz consideran que el pueblo es un objetivo militar estratégicamente importante y llevan años golpeándolo con artillería. Aquí, por ejemplo, es posible encontrar hierro bajo esta valla del pueblo.

Un proyectil de misil antitanque, que hace surgir una pregunta: ¿por qué dispar armas antitanque en un lugar en el que los tanques (o cualquier otro equipamiento militar de la RPD) brillan por su ausencia? Puede que ni siquiera los renegados que visten los uniformes del Ejército Ucraniano que se encuentran detrás del pueblo puedan responder a esa pregunta. Al final de la calle del pueblo, como se muestra en la siguiente imagen, hay un puente sobre el río que hicieron explotar los “libertadores”: tras él está lo que algunos ellos consideran objetivo militar. En otras palabras, los enemigos son los vecinos del pueblo, a los que los soldados tienen a tiro. Además, a falta del puente, el pueblo es un callejón sin salida.

Táuride recibe ataques de forma regular. El vecino pueblo de Sosnovka, donde recientemente han caído 70 proyectiles de artillería autopropulsada, ya está deshabitado. Allí, según quienes son del lugar, ya no queda un solo habitante. La presencia de grupos de sabotaje y reconocimiento, los francotiradores y otros espíritus del Ejército Ucraniano son la norma. ¿Cómo puede sobrevivir ahí la población civil? Es una pregunta imposible de responder.

“Los niños cogen el autobús para ir al colegio o la guardería en el vecino pueblo de Lukovo. Van en el mismo autobús que los residentes que van a trabajar allí. Vuelven de la misma forma. En Táuride, obviamente, no hay trabajo. No hay tiendas, no hay farmacia y tampoco hay agua, que hay que importar”, afirma el alcalde de la administración rural de Lukovo, Vitaly Bregda.

El “centro de la civilización en la estepa” es Lukovo, a unos diez kilómetros a través de una carretera destruida. Además del autobús “escolar” (que evidentemente no funciona durante momentos de artillería pesada), no hay otra vía de comunicación para los residentes de Táuride. Los soldados de la Primera Brigada de Slavyansk hacen lo que pueden por ayudar a esa desgraciada población, especialmente en lo que respecta a la salud: las ambulancias no pueden llegar hasta este extremo, así que los soldados son los que responden a cualquier emergencia. Los residentes de Táuride no tienen otra opción. Hace cinco años, Ucrania les arrebató todo, incluido el derecho a la vida.

La milicia popular de la RPD y el grupo internacional de voluntarios “Moscú-Donbass” han entregado paquetes de comida a los residentes de Táuride, que se mostraron agradecidos por el cuidado y la atención. Han oído hablar del decreto presidencial de Vladimir Putin. Muchos en Táuride lo han percibido como un reconocimiento de Rusia: para quienes llevan cinco años viviendo bajo las bombas, la presencia de pasaportes rusos significa que son habitantes de Rusia, así que Ucrania no se atreverá a bombardearles más. Tiene cierta lógica, ya que cualquier país debe garantizar, ante todo, la seguridad de sus ciudadanos. Y en el pueblo, como en otras zonas de la RPD, están preparados para la “certificación de Putin”: no les preocupan los papeleos, retrasos burocráticos y colas. “Aquí estamos todos con Rusia y si tenemos documentos, aún más”, dicen los residentes (por cierto, principalmente en ucraniano).

En el dilapidado centro de este olvidado pueblo, donde no funciona nada salvo los corazones de estos 72 hombres y mujeres exhaustos por la guerra, hay un monumento a los soldados y compatriotas del pueblo caídos en las batallas de la Segunda Guerra Mundial. Es increíble: recién pintado, cuidado, con flores. Este lugar es sagrado para cualquier residente del pueblo del frente de Táuride. Puede que el obelisco sea una especie de talismán para el pueblo. Como una sombra del pasado militar, que se repite en las tierras de Donbass más de siete décadas después.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Reportes del frente archivados.

Registro

Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 38.659 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1.307.823 hits
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: