Entrada actual
Alto el fuego, Donbass, Donetsk, DPR, Ejército Ucraniano, Gorlovka, Minsk, Ucrania, Uncategorized

En el frente de Gladosovo

Artículo Original: Denis Grigoriuk

El grano blanco descansa en silencio. Moja al tocar la protección, cascos y chalecos antibalas. El suelo cruje bajo los pies. El barro se pega a los zapatos limpios. Hace una semana, la República estaba cubierta de montañas de nieve de las que ahora no queda nada. El tiempo es muy inestable. La nieve ha desaparecido. Se ha derretido dejando las trincheras cubiertas de un marrón desastre. Sale humo de nuestra respiración. Bajo nuestros pies hay un monótono crujido. De las finas maderas de las trincheras asoma la hierba verde. Parece fresca, recién salida. Sorprende, porque estamos en diciembre y porque hace una semana todo esto estaba cubierto por una gran capa de nieve. Entre restos de barro avanzamos por el laberinto de las trincheras. En mis oídos aún retumba el sonido de las ametralladoras entre las que hemos llegado hasta esta posición.

“Habéis llegado algo tarde. Va a empezar pronto”, advierte el soldado en lugar de saludarnos. Desde que el Ejército Ucraniano capturara las localidades de Gladosovo y Travnevoe (antes Metalist), que según los acuerdos de Minsk debían ser desmilitarizados, la intensidad de los enfrentamientos ha aumentado. Mi última visita a esta sección del frente tuvo lugar sin incidentes. Durante la tarde, el Ejército Ucraniano cumplió el alto el fuego y, al atardecer, se reanudó el bombardeo. Pero incluso esto ha cambiado gradualmente. Desde entonces, muchas cosas han cambiado. Infringiendo los acuerdos de paz, los soldados entraron en localidades en las que no había un solo efectivo del ejército de la RPD.

En una “ofensiva de arrastre”, el Ejército Ucraniano avanzó hasta escasa distancia de las posiciones de los defensores de Donbass, aunque cayeron en una situación incómoda. Se dio una situación parecida en Shirokino: las localidades se encuentran en la parte baja, rodeadas por colinas controladas por las fuerzas de la RPD. Aun así, ahora es mucho más probable que Golmovsky, Dolomitnoe y Gorlovka aparezcan mucho más en los partes de guerra, ya que, desde las zonas capturadas, el Ejército Ucraniano puede disparar contra zonas residenciales.

Mientras avanzamos por las trincheras, escuchamos explosiones de las bombas. “Ha sido un SPG. Tiran con metralla” Jelezny explica a los periodistas que ha explotado a solo cien metros. El SPG es un lanzagranadas antitanque al que también se apoda bota y que es muy utilizado en la línea del frente de Donbass. No sorprende que hayamos visto la “llegada” de una bota.

Terror en Gladosovo y Travenoe

Las posiciones ucranianas se encuentran a 300-500 metros. La distancia se reduce gradualmente. Seguimos a Jelezny, que nos guía para mostrarnos los bunkers del enemigo. En sus manos porta un Kalashnikov, con la mano derecha en el gatillo, preparado para abrir fuego cuando sea necesario. Sobre el frío tambor del AK gotean, en silencio, gotas como cristales. Estar en el frente sin un arma en la mano es imprudente y estúpido. Miramos por la mirilla. El ojo humano casi puede ver las trincheras atravesando la estepa.

“Hay batalla todos los días. Todo el tiempo. Empiezan a dispararnos hasta por la mañana”, se lamenta Jelezny, que pasa a explicar que el Ejército Ucraniano realiza ataques constantes con mortero, francotiradores y ametralladoras desde las posiciones en Gladosovo. “Cuando habéis venido, y ahora mismo, podéis ver cómo respetan la tregua”. En ese momento, como para confirmar esas palabras, vuelve a escucharse una explosión seguida de otra más fuerte.

En las trincheras aparece un perro de ojos castaños. Se aferra a los pies del soldado y constantemente mueve una oreja. No es un secreto que los perros tienen un oído especial, capaz de escuchar los proyectiles que se acercan. Después el perro se sienta tranquilamente junto a los soldados. Pero no podemos relajarnos.

“La situación en Travnevoe y Gladosovo… ¿qué puedo decir? Los militares ucranianos soltaron a tres hombres en bicicletas hasta las dos de la tarde para que compraran productos. Si alguno de ellos no volvía, no soltarían a los demás. Así que, en realidad, tienen a la población como rehenes”, explica el soldado de la RPD.

La situación es trágica. La población local no puede abandonar el pueblo. Solo pueden hacerlo con el permiso de los invasores armados que llegaron al pueblo y ahora actúan como sus dueños. He podido hablar con una residente que pudo abandonar Gladosovo. Me explicó que el Ejército Ucraniano se atrincheras en los jardines y los francotiradores ocupan los pisos altos. La mujer teme volver a casa a por sus cosas, ya que no está segura de si podrá volver a la más segura Gorlovka.

La nieve sigue cayendo. La humedad llena las trincheras. Los pies quedan enterrados en el barro. Poco a poco, se va haciendo de noche. El cielo azul aluminio se va oscureciendo. Empezamos a salir de las trincheras. La tierra sigue deshaciéndose mientras andamos. Hay que moverse rápido. En esta situación, unos segundos pueden ser decisivos.

Un momento estamos seguros y al siguiente, el Ejército Ucraniano comienza a disparar artillería pesada. A cada explosión le seguía una posterior. Es imposible contar cuántas fueron, pero algo queda claro: es el momento de sacar de allí a los periodistas o nos quedaremos allí encerrados durante mucho tiempo.

Nos despedimos de los soldados, que inmediatamente comienzan a prepararse para la batalla nocturna contra el oponente. Los soldados nos desean que salgamos sanos y salvos de allí, ya que hay una única carretera hacia Gorlovka, en la que, cuando han caído las hojas, todo lo que se mueve es visible para el enemigo. Nos subimos a la camioneta y salimos.

La explosión de una bomba rompe en pedazos el silencio. No queda nada del silencio que reinaba hasta entonces. Otra explosión. Después, un zumbido corta las ramas. Las explosiones duran unos segundos, aunque en el momento parecen minutos. Como si las bombas persiguieran nuestro coche. Da igual lo rápido que intentemos abandonar el territorio bajo el fuego, cada bomba parece caer cada vez más cerca. Las vibraciones de la onda expansiva se sienten por todo el cuerpo. Ahí se une a la adrenalina.

“Adelante”, nos dice el comandante Jelezny.

Todos en el coche se han dado cuenta de que los observadores ucranianos nos han visto y nos han atacado por eso. Por suerte, tienen algún problema con la puntería. Puede que simplemente hayamos tenido suerte. Abandonamos con éxito el lugar en el que el Ejército Ucraniano habitualmente ataca a los civiles de la localidad de Golmovsky, en la zona de Gorlovka.

Peligrosamente cerca del Ejército Ucraniano

Al atravesar Dolomitnoe, me fijo en una casa con las ventanas cubiertas con plástico, las paredes reforzadas con madera y un gran cráter frente a la puerta. Es evidente que es reciente. La “llegada” se produjo hace un par de días. A escasa distancia del cráter se puede ver un brillante trozo de plástico: el juguete de un niño, que inspira todavía un poco más de horror a la escena. Personas mayores que residen en el edificio señalan un apartamento en el primer piso, con las ventanas cerradas con madera, donde vive una familia con niños. Con esa cortina de madera en las ventanas, los padres tratan de proteger su vivienda a la espera de dónde caerá la siguiente ronda del Ejército Ucraniano. Y las bombas seguirán cayendo. Con ellas, el caos, la miseria y la muerte. Los soldados del Ejército Ucraniano no han traído nada más que eso en los tres años y medio de guerra.

La línea entre la guerra y la civilización en Donetsk es imperceptible. Es la fina línea que atraviesa la avenida de Kiev, donde acaba la oscuridad y comienza la luz. Tras unos minutos, llegamos al cruce de entrada al centro de la ciudad. Cientos de luces en línea hasta el cruce. En movimiento parecen luces intermitentes que pasan frente a los escaparates en los que algunos han colgado decoración navideña. Contrastan con las luces que iluminan la oscuridad en la línea del frente. Allí no son decoración ni crean espíritu navideño, sino que son el presagio de la muerte.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Reportes del frente archivados.

Registro

Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 39.004 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1,153,209 hits
A %d blogueros les gusta esto: