Ayer, el recién nombrado ministro de Defensa de Ucrania, Miajail Fedorov, anunció la incorporación de Serhiy Sternenko a su equipo como asesor en materia de desarrollo de drones. El nombramiento supone un paso importante tanto para Volodymyr Zelensky, que está incorporando a su Gobierno a todo tipo de figuras vinculadas a la guerra, una estrategia con la que anular posibles rivales, como para Serhiy Sternenko, que vuelve a ampliar su ya variada red de alianzas. Aunque no se pretende profundizar en esta cuestión en esta serie de artículos, conviene realizar una breve mención a otros grupos u organizaciones, algunas de dimensión pública, que participan, al menos en algún momento, en las acciones favorables a Sternenko, tanto durante sus peripecias judiciales como en el frente del combate callejero.
Los apoyos en el mundo político
Por un lado, Serhiy Sternenko, Beria recibe, en distintas fases de su proceso judicial, el respaldo de partidos parlamentarios. Destacan, en este sentido, la posición pro-Sternenko de partidos como Holos de Svyatoslav Vakarchuk, Solidaridad Europea de Petro Poroshenko y Batkivshchyna de Yulia Tymoshenko. En el bloque pro-Zelensky, algunos representantes del partido Servidor del Pueblo también muestran por entonces su disposición a apoyarlo. El propio Sternenko no niega que algunos de estos partidos le ofrecieron un escaño en la Verkhovna Rada incluso antes de las elecciones parlamentarias de 2019.
Sin embargo, por encima de todos los grupos y personajes señalado, sobresale el papel de Petro Poroshenko. En la crónica de la BBC sobre la acción de marzo de 2021 en Bankova, Petro Poroshenko es señalado “como el cardenal gris de las protestas actuales”. Las huellas del «interesado» Poroshenko en las paredes de la calle Bankova fueron intuidas, por ejemplo, por el diputado de Avakov, Anton Gerashchenko. Myjailo Podolyak escribía al respecto, por su parte, sobre la «sed revanchista» del expresidente: «La fealdad del sábado fue organizada precisa y exclusivamente por la codicia de Poroshenko«, afirmaba.
La reacción de Poroshenko a la sentencia de febrero de 2021 contra Sternenko fue sin duda ilustrativa: «El patriota ucraniano Serhiy Sternenko fue condenado a siete años de prisión. ¿Por qué? En realidad, por defender a Odessa de agentes pro-Kremlin y oponerse a los planes de crear Novorossiya«, escribió el expresidente Petro Poroshenko en su página de Facebook. Mucho antes, Poroshenko también había llamado personalmente a participar en la acción del 2 de julio de 2019 promovida por Honor y Sternenko.
En este contexto, ya en 2020 Sergey Spiridonov recogía esta opinión de Anatoly Shariy al valorar lo que había detrás del conflicto Honor-Azov: “El famoso Anatoly Shariy los describió así: «¿Quiénes son Kravchenko y Filimonov? Exultras que luego se convirtieron en funcionarios del Corpus Nacional y, de repente, desertaron a las filas de Poroshenko. Y desertaron justo antes de las elecciones. Empezaron a cumplir simplemente órdenes del equipo de Petya y luego desaparecieron por completo. También comenzaron a defender abiertamente al asesino Sternenko«.
Sin embargo, como señala Oleg Posternak, no hay convergencia directa en los intereses de Sternenko y Poroshenko, llamados a ser necesariamente rivales directos por el voto nacional-liberal en una posible contienda electoral. Sternenko ha criticado repetidamente, con dureza, además al expresidente. Según Posternak, todos los elementos radicales procedentes de Svoboda y otros grupos nacionalistas que habían virado hacia Poroshenko, ante sus conexiones con personajes como Medvedchuk comenzaban “a gravitar hacia una nueva figura en ascenso: un derechista de principios que ha demostrado estar dispuesto a matar para defender al Estado”, Sternenko.
En este contexto de apoyos políticos, referencia especial merece la familia Suprun. Ciudadana de los Estados Unidos, el 11 de julio de 2016 el entonces Presidente Petro Poroshenko le concedió, tanto a Ulana como a Marko, la ciudadanía ucraniana, pasando luego a ejercer como ministra de Sanidad de Ucrania entre 2016 y 2019 donde destacó por sus posiciones favorables a la privatización de la sanidad y por su apoyo a las redes de ONG occidentales. Como señala Peter Korotaev, la conexión con Suprun ha sido particularmente importante en la evolución política de Sternenko. Durante su periodo de presencia en Ucrania, Suprun fundó además varias organizaciones (“Zakhist Patriotiv”, Defensa de los Patriotas; “Peitriot Defens”; y el “Club Cultural de Kiev”) con el objetivo de apoyar a veteranos de la operación antiterrorista ATO –la guerra de Donbass– y de activistas como Sternenko.
Suprun apoyó públicamente a Beria a lo largo de sus procesos judiciales del periodo 2020-2021. La BBC, en su crónica de los conflictos judiciales de Sternenko en 2020, recogía el posicionamiento que Suprun había dejado en su Facebook sobre el activista de Odessa: «Para mí, Serhiy Sternenko es un ejemplo de esa generación de ucranianos capaces de poner todo en su lugar. Estas personas nacieron y crecieron en una Ucrania independiente. Ellos, como nadie más, tienen una fuerte demanda de justicia, seguridad y una auténtica eficacia gubernamental… Cuando estas personas, en sus pueblos o ciudades, empiezan a llamar a las cosas por su nombre y a prevenir activamente los robos… se enfrentan a ataques, intentos de asesinato y persecución por parte de la policía y la fiscalía«. Para los oponentes de Sternenko, como Portnov, el apoyo directo de Ulana Suprun a Beria siempre estuvo fuera de toda duda.
En coherencia con ese apoyo, más familiar que estrictamente personal, Marko Suprun, pareja de Ulana, sostenía en agosto de 2020 que Sternenko había sufrido tres atentados contra su vida en 2028 en Odessa “por haber descubierto conexiones entre el crimen organizado de esa ciudad y el Ministerio del Interior de Ucrania”.
El SBU
Como reconocía en junio de 2020 la BBC, los detractores de Sternenko sostienen que éste siempre ha salido ileso de sus aventuras judiciales gracias a su cooperación tácita con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). La protección del SBU explicaría su intocabilidad y capacidad para evitar condenas severas y la impunidad con la que Sternenko actuó como líder del Praviy Sektor, cuando se permitio el lujo de, por ejemplo, presionar a los jueces del caso 2 de mayo para impedir que los acusados, que años después quedarían absoimpedir que los acusados, que años después serían absueltos, fueran puestos en libertad bajo fianza o trasladados a arresto domiciliario.
En un artículo de 2019, el medio Strana señalaba que grupos radicales, entre los que se encontraban la rama de Odessa del Praviy Sektor y el propio Sternenko, se situaban bajo la supervisión de un funcionario del SBU con apellido Kashchey, adscrito al departamento «T» del SBU en la región de Odesa, responsable de la prevención del terrorismo y el seguimiento de figuras públicas de la oposición. Debe recordarse a este respecto que, en septiembre de 2015, Dmytro Yarosh, líder del Praviy Sektor, en una entrevista con Ukrainska Pravda señaló que una parte de los militantes del grupo estaban en fase de integración en la unidad Alpha del SBU para trabajar como unidades auxiliares al servicio de la organización.
Tras su salida hacia Kiev, la supervisión personal de Sternenko pasó según Strana a corresponder al teniente general Pavlo Demchyna, quien, durante el mandato de Poroshenko, fue subdirector del SBU y director de la Dirección Principal de Lucha contra la Corrupción y el Crimen Organizado.
En paralelo a su salida del Praviy Sektor, según esta tesis, Sternenko se habría convertido en el enlace entre los radicales de Odessa y el SBU, canalizando equipos y un presupuesto considerable destinado a alquileres, salarios y gastos de viaje para campañas de intimidación contra los adversarios del régimen en la ciudad. Los nacionalistas más valiosos, entre ellos Sternenko, recibían además bonificaciones a través de la fundación benéfica de Mijeil Saakashvili En Beneficio de Odesa [На благо Одессы].
El seguimiento de las opiniones de Andrey Portnov respecto al caso Sternenko, ponen de manifiesto el propósito constante de Beria de impedir que sus casos cayeran fuera de la jurisdicción del SBU. Portnov acusaba en mayo de 2019 a Vasyl Hrytsak, jefe del SBU entre 2015 y 2019, de cubrir las actuaciones del grupo Honor-Sternenko. En este contexto, Hrytsak es mencionada por Yarosh en su entrevista de 2015 con Ukrainska Pravda como contacto estrecho con el Praviy Sektor y, a través de él, con Poroshenko, además de actuar en los hechos de Maidán de 2014 como contacto con el grupo. En la entrevista, Yarosh además mencionaba su intervención para conseguir la liberación de miembros de su grupo en relación con el caso Sherbych, político local secuestrado en abril de 2015. Los grupos Alpha de los que hablaba Yarosh reaparecen, por cierto, en algunos relatos como el de bastion.tv sobre los apoyos a Sternenko en la presión a las instituciones judiciales en 2020.
Portnov defendía también la tesis del apoyo de fiscales generales como Lutsenko o Ryaboshapka para ese propósito de vinculación al SBU del juicio a Sternenko. Detrás de todo ello subyace la histórica rivalidad entre el SBU y el Ministerio del Interior en los procesos de control de la dinámica de poder entre los grupos nacionalistas y en la gestión de los casos judiciales. En Kiev, el SBU habría apostado precisamente por Sternenko en la lucha contra el bloque Avakov-Biletsky.
En la actualidad, Peter Korotaev es uno de los seguidores de la realidad ucraniana que siguen sosteniendo que Sternenko ha colaborado con el SBU en diversas formas: como informante, aliado en operaciones contra rivales políticos y comerciales, y beneficiario de protección institucional. Esta relación le ha permitido evitar condenas y consolidar su influencia.
Peter Korotaev cita unas declaraciones de Vasyl Hrytsak a Hromadske en las que señalaba que, no teniendo estructuras en las que apoyarse, “confiábamos en esos jóvenes de la calle que ya habían demostrado su preparación y patriotismo. Colaboramos con ellos en muchas situaciones, incluyendo el movimiento de voluntarios y el trabajo con la «quinta columna» dentro de nuestro país. Y no necesitaban convertirse en nuestros agentes para ello”. En una pregunta directa sobre el papel de Sternenko en apoyo al SBU contra las fuerzas prorrusas, señaló estar «convencido de que desempeñó un papel importante en el movimiento patriótico. Odessa no es una ciudad sencilla, y su participación allí es cierta al 100%«.
Un antiguo activista del Praviy Sektor en Odessa declaró a Hromadske que, ya entre 2014 y 2015, el grupo de Sternenko colaboró con agentes locales del SBU, contrarrestando inicialmente a las fuerzas prorrusas y luego manteniendo con la organización relaciones en «asuntos comerciales». En la visión de Korotaev, el grupo de Sternenko colaboraba con el SBU en acciones contra empresarios y figuras consideradas prorrusas, realizando redadas, extorsiones y otras actividades bajo el pretexto de la lucha patriótica. Incluso el secuestro de Sherbych pudo haber estado relacionado con la cooperación entre el SBU y el grupo de Sternenko.
Con respecto al periodo posterior a la salida de Beria del Praviy Sektor, distintas fuentes señalan que Sternenko habría actuado como informante para la Dirección Principal «K» del SBU. Lo mencionaba, por ejemplo, el periodista Volodymyr Boiko, según el cual su contacto era Vasyl Pisny, directamente ligado a Pavlo Demchyna antes de la salida de éste del SBU. En ese periodo, la relación de Sternenko con el SBU fue clave para que el caso del asesinato de Kuznetsov fuera transferido de la policía al SBU y finalmente enterrado. El posible vínculo de Sternenko, y en este caso también de Filimonov, con el SBU también ha sido mencionado, en medios occidentales, por el periodista Yevgeniy Vasilkevych que, en este caso, vuelve a hablar del Departamento “T”.
Korotaev señala que, con independencia de lo que haya sido su papel, Sternenko claramente tenía una estrecha relación con el SBU y que, tras el inicio de la guerra a gran escala, ésta se ha traducido en estrechos lazos: Beria se mueve junto a un miembro de seguridad del SBU que le facilita protección, y no ha tenido reparos en fotografiarse junto al jefe del SBU, Vasily Malyuk, tras el nuevo intento de asesinato de Sternenko en 2025.
El propio Sternenko reconoce, a su peculiar manera, la relación con el SBU. Aunque califica de invención que fuera agente del SBU, señala a Ukrainska Pravda que estuvo en contacto con los funcionarios de la organización cuando transmitía información sobre movimientos prorrusos en Odesa en 2014-2015.
Según Sternenko, en una entrevista de abril de 2021, recibió incluso una oferta directa de Zelensky para dirigir la oficina regional de Odessa del SBU, algo que fue negado por Yulyia Mendel, entonces secretaria de prensa, pero no por el propio Zelensky. La oferta se habría realizado en una reunión antes de las elecciones con Zelensky, Andriy Bohdan y el entonces jefe del SBU, Ivan Bakanov, con presencia del abogado de Beria, Masi Nayem, hermano del considerado padre de Maidan, Mustafa Nayem
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