En paralelo al fracaso ucraniano en abrir el corredor terrestre que permitiera a sus tropas avanzar hacia Crimea, las fuerzas armadas ucranianas han tratado en los últimos meses de extender por otros medios la guerra en la península. Los ataques observados desde septiembre contra instalaciones estratégicas de la Federación Rusa en Crimea han dejado de limitarse al puente de Kerch para atacar de forma bastante sistemática equipamiento e instalaciones de la Flota del Mar Negro, así como bases aéreas rusas.
La acción militar ucraniana no se ha limitado a estos ataques, sino que ha tratado de ampliar su presencia en el Mar Negro e incluso impulsar acciones terrestres dentro de la propia península. La inteligencia militar de Ucrania, el GUR de Kirilo Budanov, ha tomado la iniciativa en esta dirección, apoyándose en sus grupos colaboradores habituales, entre ellos las unidades más especializadas de batallones voluntarios como Bratstvo y Stugna. A este respecto, una serie de artículos y reportajes recientes en medios occidentales han aportado información sobre las incursiones del GUR en Crimea entre agosto y octubre de 2023.
El GUR y la penetración terrestre en Crimea
El control de las Torres Boiko
Entre finales de julio y mediados de agosto, el GUR impulsa distintas operaciones para tomar el control de las Torres Boiko, unas plataformas de perforación de gas situadas entre la costa ucraniana y Crimea en las que la Federación Rusa mantenía, a pesar del abandono de las torres, una antena de vigilancia para controlar la actividad marítima en esta región del Mar Negro. El GUR se hace con el control de las torres lo que da lugar no sólo al desmantelamiento de la antena sino también a la requisa de armamento ruso almacenado en las plataformas gasísticas. Esta acción permite a Ucrania contar con más espacio para sus operaciones costeras, marítimas y aéreas.
Las incursiones del 24 de agosto al 4 de octubre
El control de las Torres Boiko abre la puerta, además, a una serie de incursiones ucranianas por tierra en Crimea entre los meses de agosto y octubre de 2023. Así, el 24 de agosto, las fuerzas ucranianas desarrollan la primera incursión conocida en Crimea desde agosto de 2016.
Un mensaje del GUR reivindicaba la “operación especial” de agosto. Apoyadas por fuerzas navales, tras aproximarse en motos acuáticas, un grupo de fuerzas especiales ucranianas conseguía desembarcar en la costa de Crimea en torno a las localidades de Olenevka y Mayak, cerca del cabo Tarkhankut, el punto más occidental de la península. Según el GUR, sus fuerzas “entraron en combate” con unidades rusas en las que “el enemigo sufrió pérdidas de personal y el equipamiento enemigo fue destruido. Además, la bandera estatal volvió a ondear en la Crimea ucraniana”. Al final de la operación, los comandos ucranianos “abandonaron el lugar sin víctimas”. La única prueba de ese éxito fue un vídeo en el que únicamente se mostraba el despliegue de una bandera ucraniana, una operación puramente propagandística. Nunca hubo signos de ese combate.
La acción del 24 de agosto vendría seguida por otro desembarco en Crimea de fuerzas del GUR el 4 de octubre. En este caso, las condiciones de la acción resultarían mucho más difíciles para las fuerzas del GUR, tanto por las condiciones del mar como por una mayor vigilancia rusa, con combates en los tres lugares de aproximación ucraniana. Según declaraciones de miembros del comando participante a CNN, “mientras desembarcábamos el mar estaba tormentoso, las olas alcanzaban hasta 2 metros de altura”. “Además, los buques de guerra rusos patrullaban el mar, los Raptors. Eran cuatro, cada uno con una tripulación de 20 soldados rusos armados con ametralladoras pesadas y un cañón de 30 milímetros”. La exagerada épica suele ser un elemento central en la valoración de las operaciones militares de las tropas de Budanov.
La propia inteligencia militar ucraniana reconoce bajas en este ataque. Según Andréi Yusov, representante del GUR, citado por Focus “lamentablemente, entre los defensores ucranianos hay pérdidas». Las dificultades de la escapada son señaladas por los militantes participantes «En el camino de regreso después de la misión, los buques de guerra rusos nos perseguían, pero logramos escapar». Para ellos, la incursión fue «muy dura», “nuestra operación más difícil hasta ahora».
A diferencia de la acción de finales de agosto, algunas fuentes rusas hacen referencia a las consecuencias de la acción ucraniana en las cercanías del cabo Tarkhankut el 4 de octubre en la que, según ellas, guardas fronterizos habrían detectado al grupo ucraniano y disparado. Además de la detención de un miembro herido del GUR, Oleksander Lyubas, dos cuerpos de los miembros del comando fueron encontrados días después en el mar. Las fuerzas rusas decomisaron una moto acuática Yamaha y una bandera de la unidad especial del GUR Artan.
Aunque los distintos artículos publicados en los medios occidentales y ucranianos no hacen ninguna mención a otras incursiones del GUR, fuentes rusas en general fiables hacen referencia a un intento fracasado de incursión en la costa de Crimea en la noche del 4 de septiembre. Esa noche, las fuerzas especiales del GUR habrían intentado nuevamente desembarcar en Crimea. El grupo ucraniano fue detectado al sur del cabo Tarkhankut y quedó sin referencias de visibilidad tras el derribo de un dron del sistema de defensa aérea. Detectados por la aviación rusa, los barcos ucranianos dieron media vuelta y regresaron a su base de partida. Otro posible intento, abortado en la isla de Zmeiny, es mencionado en la noche del 11 de septiembre.
Según las fuentes rusas, la acción defensiva permitió liquidar a una gran parte del comando en la acción del 24 de agosto y a cuatro de los cinco barcos ucranianos el 4 de septiembre, con apenas uno capaz de regresar a la costa ucraniana, además de bajas en Zmeiny entre el 11 y el 12 de septiembre. Sin fuentes suficientes para poder confirmar esta información, sí es posible confirmar las bajas observadas en la acción del 4 de octubre, las únicas reconocidas por el GUR.
La organización de las operaciones: GUR, Bratstvo, Stugna
La organización general de las operaciones terrestres en Crimea corresponde al GUR. La del 24 de agosto fue planificada por la unidad Timur, un regimiento de fuerzas especiales de élite que lleva el nombre del comandante principal de la unidad, directamente subordinado a la inteligencia militar de Kirilo Budanov. Según The Times, la acción fue dirigida de forma directa por el subcomandante del grupo Timur, Levan [es probable que este militar del GUR sea el Ivanov mencionado en otras fuentes]. La acción del 4 de octubre, en cambio, parece haber estado más claramente coordinada por miembros del Batallón Bratstvo, en este caso en colaboración con otro grupo del GUR, Artan.
El papel de Bratstvo
Es en el papel del Batallón Bratstvo en el que se centran la mayor parte de los medios occidentales que informan de las acciones terrestres del GUR en Crimea. En The New York Times, Carlota Gall sitúa a los militantes de Bratstvo en una “unidad de las fuerzas de operaciones especiales del GUR” y señala que, desde el comienzo de la guerra de 2022 “voluntarios de Bratstvo se han integrado en las filas” de la inteligencia militar ucraniana. Tal y como precisa el líder de Bratstvo, Dmytro Korchinsky, la unidad Timur es la referencia a través de la que el batallón Bratstvo queda subordinado al GUR.
El principal interlocutor de los medios en el Batallón Bratstvo es, como suele ser habitual, su comandante, Oleksiy Serediuk, alias Borghese. Tanto The New York Times como el Times de Londres sitúan a Borghese como responsable o coordinador de la acción de desembarco del 24 de agosto. Carlota Gall también afirma que Borghese es el “asignado para llevar a cabo una segunda incursión en Crimea”, la del 4 de octubre.
Subordinados a Serediuk se sitúan los responsables de unidad Muzykant y Murakha. Este último es el que comanda al grupo que desembarca en Crimea el día 24 de agosto, mientras Muzykant lidera la incursión del 4 de octubre. Según la CNN, Muzykant era uno de los diez soldados del batallón Bratstvo que participaron en el último asalto nocturno a Crimea. El artículo de Gall menciona a algunos de ellos, como Kukhar y Askold.
Las operaciones desarrolladas por el GUR y Bratstvo en Crimea son fruto de una larga preparación previa. Según Muzykant, la operación del 4 de octubre “requirió meses de planificación para preparar a los soldados ucranianos para los numerosos riesgos que enfrentarían”. “Nos entrenamos mucho para esta misión. Todos sabían su papel, lo que tenían que hacer en la costa”.
La preparación por Bratstvo de las acciones del GUR en Crimea, que podría asociarse igualmente a otras actuaciones anfibias del grupo y con antecedentes en los intentos de infiltración a través del Dniéper en la región de Jersón a finales de 2022, se remonta al menos a la primavera de 2023.
Así, el 30 de marzo de 2023, Bratstvo pide en sus redes sociales aportaciones para adquirir equipo y juegos de ropa submarina para sus saboteadores, afirmando a modo de reclamo que soldados del Batallón se entrenan activamente para realizar tareas peligrosas bajo el agua. Necesitan esos equipos caros para llevar a cabo con éxito estas operaciones.
Entre el 4 y 5 de abril se lanza el primer anuncio para el reclutamiento de voluntarios cristianos para el departamento de natación de combate de Bratstvo.
El 16 de mayo, Bratstvo agradece a los financiadores privados que han permitido el acceso al equipo submarino necesario para su unidad de buzos. “Gracias a ustedes, podremos llevar a cabo con éxito tareas peligrosas bajo el agua y eliminar al enemigo”, señala entonces uno de sus representantes.
Entre el 9 y el 26 de junio, Bratstvo reactiva su convocatoria de voluntarios cristianos para su departamento de natación de combate.
Como puede observarse, hay un desfase temporal de meses entre el periodo de adquisición primaveral de medios y las acciones finalmente desarrolladas, prolongado además por las necesarias tareas de formación especializada de las personas reclutadas. Es un periodo en el que también se realizan por Bratstvo actuaciones puramente logísticas, como la compra y adaptación de las motos acuáticas.
Al considerar el papel de Bratstvo, es importante recordar que esta unidad militar se construye a imagen y semejanza de su líder, Dmytro Korchinsky. El artículo de CNN incide precisamente en su papel en las incursiones de Crimea y lo considera “planificador clave detrás del ataque” del GUR en Crimea [aunque, de forma más equilibrada, en el reportaje gráfico asociado, los periodistas de CNN se limitan a señalarle como “uno de los planificadores” de la acción]. En su página de Facebook, Korchinsky trata de matizar estos aspectos cuando señala que la planificación de la acción del 24 de agosto correspondió al grupo Timur del GUR y “a los comandantes del Batallón Bratstvo”. Según afirma, él sólo “asiste” al Batallón, así como a sus distintos grupos de combate, “no los comando”. Unas declaraciones que apenas permiten ocultar el vínculo clave de Korchinsky y su grupo con la preparación y ejecución de las operaciones más suicidas del GUR.
Además de miembros del propio GUR, y de sus unidades Timur o Artan, otros batallones voluntarios participan también en las acciones consideradas, en particular el Batallón Stugna. De esta forma, está acreditada la participación de soldados de Stugna en la toma de las Torres Boiko, tal y como puede observarse en algunas de las fotos recogidas por Focus. Combatientes de Stugna también participaron en la acción del 4 de octubre en Crimea.
El Batallón Stugna está liderado por Dmytro Limko, antiguo combatiente del Batallón Santa María en el que también tuvieron un papel destacado algunas de las principales referencias actuales de Bratstvo, como Oleksiy Serediuk o Vitaly Chorny. Dmytro Limko cuelga el 4 de octubre un vídeo de la acción en Crimea. En su mensaje, Limko muestra el trabajo combinado de los soldados de «Stugna» y «Bratstvo» como parte de la unidad especial Timur GUR.
Los recursos movilizados
En la acción del 24 de agosto se movilizaron veinte hombres, según The Times, un volumen que en la operación del 4 de octubre superó los treinta. En la parte de Crimea de esta última operación, sin embargo, Oleksandr Lyubas habló de dieciséis participantes, lo que coincide con lo que se observa en alguna de las fotos relativas al grupo movilizado en la acción de agosto.
Las rutas de acceso a Crimea difieren en cada caso. El viaje del 24 de agosto pudo partir de Vilkovo, con probable parada en las Torres Boiko, apoyados en una única embarcación de acompañamiento naval. En la operación aparentemente fracasada del 4 de septiembre, pudieron salir cinco barcos con personal salieron de la región de Zatoka y, a medianoche, pasaron por la planta de producción de gas de Golitsyn antes de dirigirse a la península. El 4 de octubre, las fuerzas ucranianas desembarcaron de nuevo en la costa occidental de Crimea, cerca del cabo Tarkhankut, pero algunos comandos se dirigieron también a los arenales de Kinbur y Tendriv.
En los dos casos recogidos en los medios occidentales, el desembarco en Crimea se produce en motos acuáticas adaptadas, especialmente equipadas con compartimentos para transportar municiones y combustible adicional. El pequeño tamaño y el perfil bajo de las motos acuáticas hace más fácil la posibilidad de burlasrlos sistemas de vigilancia. Sin embargo, no todo el viaje se desarrolla en esas motos, dada la incomodidad de un pasaje con dos personas en las motos acuáticas, sino en compañía de barcos de apoyo de la marina ucraniana.
La planificación de las incursiones incluye medidas de distracción. La acción del 24 de agosto, por ejemplo, contó con el efecto de diversión de las maniobras de un grupo de barcos de apoyo ucranianos que, en el lado opuesto de la península, dispararon a las posiciones rusas para llamar la atención. Desde estos barcos se lanzaron además misiles Stinger contra la aviación de la Federación Rusa para facilitar el escape de los miembros del comando.
Los objetivos de las incursiones en Crimea
Según Carlota Gall, el objetivo principal de las acciones del GUR es consolidar unas “incursiones de comandos que desconciertan a Rusia en Crimea”. Forman parte de una campaña más amplia de ataques en la península, con el uso de drones y de misiles que tratan, por una parte de “perturbar la logística del ejército ruso y degradar su capacidad de funcionamiento” y, por otra, de “desmoralizar al público” ruso.
Los objetivos militares
En la dimensión militar, el objetivo de la acción de 24 de agosto era destruir la antena y los sistemas de interferencia de las comunicaciones de la instalación militar de Olenevka, en el cabo Tarkhankut. Se pretendía con ello eliminar un sistema de lucha radioelectrónica que permite controlar toda la actividad en torno al Mar Negro y que interfiere decisivamente con el funcionamiento del sistema GPS y de los misiles a disposición de Ucrania. Según The Times, esta estación rusa de resistencia de localización por radio tiene capacidad de interrumpir los ataques de drones ucranianos y de escanear objetivos en busca de misiles Storm Shadow.
El relato de la acción militar por parte de Murakha y Borghese muestra las dificultades de un tipo de incursión que apenas permite unos minutos de actuación y que se basa en una muy improbable falta de detección por parte de las defensas rusas. Las probabilidades de fracaso son, por tanto, grandes. Forzados a improvisar sobre la marcha, Borghese reconocía que “no sabía si el objetivo principal, la antena, había sido alcanzado”.
Más allá de la pretensión de destrucción del “equipo militar ruso colocado junto al mar” que señala en su propaganda el GUR, las acciones posteriores, en particular la del 4 de octubre, resultan menos ambiciosas y parecen convertirse en meras acciones de propaganda, reconocimiento y distracción.
Este último tipo de acciones encajan, de hecho, con el objetivo de distracción de la atención de las fuerzas rusas en el que suele insistir Korchinsky. Según él, tener soldados ucranianos en el terreno distrae a Moscú y obliga a Rusia a reubicar activos. «Todos los soldados que vigilan la playa no están presentes en el frente de Zaporozhie». En la misma línea, en sus declaraciones a CNN, Muzykant señala que: «No se trata sólo de apoyo moral a nuestro pueblo en Crimea, sino también de ayuda a nuestras fuerzas en las trincheras». «Desviamos la atención del enemigo hacia nosotros, y el enemigo se ve obligado a reubicar su personal y vehículos en la costa de Crimea». Este discurso convive con el que afirma que Rusia está abandonando progresivamente Crimea. Ambos son falsos, ni se ha constatado desvío de recursos rusos de otras zonas del frente a Crimea ni Rusia está retirando a sus tropas de la península.
Está no obstante presente una lógica más general de uso de las tácticas anfibias en la lucha en Crimea. Según Korchinsky, “la liberación es el objetivo final de estas incursiones, y las fuerzas ucranianas las han ido perfeccionando lentamente, especialmente las tácticas anfibias”. Ni siquiera a Korchinsky puede escapársele que los grupos de fuerzas especiales no pueden capturar grandes territorios, especialmente cuando se encuentran en territorio hostil y no cuentan con apoyo de la población.
Los objetivos propagandísticos
La dimensión psicológica de la acción es decisiva, con una voluntad de partida de manifestar al público ucraniano la capacidad de presencia en Crimea. Según Korchinsky atacar la península es clave para la contraofensiva ucraniana. “Crimea es una base militar que ellos todavía consideran bien defendida. Por eso para nosotros es vital”, señala. “Y también es vital desde el punto de vista político-militar. No podemos dejar que nadie olvide que Crimea es ucraniana y que siempre operaremos allí”. Una presencia que debe inspirar la prolongación del combate: «Estamos librando una guerra de trincheras en el frente y el éxito allí no siempre es obvio: las operaciones especiales de este tipo en la retaguardia o en el mar inspiran y dan (a nuestros soldados) energía para seguir luchando».
En el artículo de Cotovio, Muzykant señala también la voluntad de “transmitir un mensaje a los ciudadanos ucranianos en el territorio”. «Lo hicimos para que la gente en Ucrania y en la Crimea ocupada no pierda el ánimo y mantenga la fe en el regreso de Crimea a Ucrania«. En los prácticamente diez años de control ruso sobre Crimea, no ha habido un solo movimiento proucraniano relevante, detalle que Ucrania prefiere ignorar en su intento de recapturar la península a pesar de la opinión de la población.
Según Borghese, ”el principal logro de la operación (del 24 de agosto) fue cambiar las percepciones, demostrando que las fuerzas ucranianas podían alcanzar la costa de Crimea y mostrando al público ruso que Crimea ya no era un lugar seguro”. «Acrecienta nuestra moral ucraniana y disminuye la moral de Rusia y Crimea», esto último en un probable lapsus freudiano de quien sabe que su acción constituye en realidad una agresión contra la población de la región.
La manifestación última de este objetivo propagandístico, que también pretende evitar la normalización de la vida en Crimea y hacer huir a la población hacia Rusia, es la difusión de la imagen de la bandera ucraniana en Crimea. En relación con el ataque del 24 de agosto, el artículo de The Times menciona la petición de Kirilo Budanov al grupo Timur de buscar alguna forma de alzar la bandera ucraniana en Crimea y mostrar que Ucrania es capaz de atacar en cualquier momento y en cualquier lugar. Se asignó un mes de planificación y de preparación a Timur para hacer efectivo este objetivo. La fecha estaba fijada con precisión, afirma el periódico de Londres: el 24 de agosto, Día de la Independencia de Ucrania.
Lo de menos parece ser el tiempo en el que esa bandera pueda llegar a ondear o la forma, más o menos absurda, de su presentación, como su colocación junto a la pared de una cabaña en medio de un campamento de verano, tal y como ocurrió el 24 de agosto, Día de la Independencia de Ucrania, en el campamento turístico del Olenevka Village.
Una amenaza subyacente
En cualquier caso, también hay una amenaza en las acciones del GUR, de Bratstvo y Stugna: “¡Crimea será ucraniana o estará desierta!” afirma Muzykant junto al grupo que porta la bandera ucraniana con el escudo de GUR que brevemente desplegaron el 4 de octubre en Crimea.
Nada resume mejor que ese planteamiento la filosofía del GUR, Bratstvo o Stugna: la perspectiva del todo que da la victoria total o la nada que pretenderían dejar atrás en caso de derrota. Con un potencial de destrucción en realidad muy similar en cualquiera de los dos escenarios propuestos para la población mayoritaria en Crimea, históricamente opuesta al dominio ucraniano desde la independencia.
Es llamativo comprobar que también las operaciones especiales terrestres en Crimea fueron consultadas con los aliados occidentales de Ucrania. En referencia a la acción del 24 de agosto, The Times señala sin embargo, citando a Levan del GUR, que “ni los estadounidenses ni los británicos nos dieron oportunidades especiales de éxito … Dijeron que haría falta un milagro para tener éxito”. Como ocurriera con la fallida operación para capturar la central nuclear de Energodar en el otoño de 2022, estas incursiones cuentan con un fuerte componente suicida.
Sin embargo, esta dimensión de la acción es en ocasiones la parte más destacada en la difusión mediática internacional, con algunos medios insistiendo en la religiosidad y la búsqueda de la gloria divina que inspira a batallones como el de Korchinsky y Serediuk. “Por lo tanto, probablemente sea apropiado que la tarea haya sido asignada al Batallón Bratstvo. Es una unidad profundamente religiosa donde la fe en Dios es el principal requisito junto con una excelente condición física, una gran motivación y un coraje extremo”, señala por ejemplo el periódico británico The Times.
Es un discurso al que se adapta rápidamente Borghese al describir el contexto del éxito de la operación del 24 de agosto: «Nuestros muchachos son muy fieles y toda la operación fue como un milagro. Había nubes por la mañana, por lo que los aviones enemigos y sus drones no pudieron funcionar bien. A mitad del camino a casa, salió el sol y tuvimos un clima hermoso. Una hora después de que los muchachos llegaron a tierra, comenzó el huracán. Eso confirma, como siempre, que Dios está con nosotros», señaló Borghese.
Pero los verdaderos participantes en las acciones tienden a combinar el voluntarismo de inspiración divina con un mayor realismo. Figura en alza en la estructura de mando de Bratstvo, Muzykant señala, por supuesto, que habrá más incursiones en el horizonte, y aún más audaces, pero que también serán más difíciles. «Los debilitamos destruyendo su equipo y personal militar, pero se vuelven más atentos», explicó pese a que no haya signo alguno de esa gran destrucción de la que se jacta. “Se vuelven mejores. Así que cada tarea posterior se hace más difícil”.
Muzykant sabe bien de lo que habla. Desde finales del verano de 2022 empieza a aprender todo lo necesario para las operaciones anfibias del GUR y de Bratstvo. A finales de enero de 2023 formaba parte, por ejemplo, de las operaciones de incursión a través del Dniéper en el área de Nova Kajovka de finales de enero de 2023.
Será cada vez más difícil la tarea protectora del Dios de los ucranianos que inspira a batallones como Bratstvo en Crimea.


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