La crisis Honor-Azov de 2020
Si la separación entre Honor y Azov se fundamenta en el conflicto del grupo de Filimonov con Botsman, la fase de ruptura definitiva coincide en el tiempo con la participación de Honor en las acciones de apoyo a Serhiy Sternenko durante sus imputaciones judiciales de 2020.
La imputación de Sternenko y el apoyo de los ultras del fútbol
En paralelo a la progresiva ruptura con las fuerzas pro-Avakov tras el conflicto de Protasiv Yar, en la primavera de 2020 Honor se presenta ante Azov con una apuesta decidida por Sternenko.
En ese periodo, la situación judicial de Sternenko da un giro como consecuencia del nombramiento de Iryna Venediktova, vilipendiada por ciertos sectores por vínculos con Avakov, como Fiscal General de Ucrania. La nueva fiscal general se muestra dispuesta a relanzar los procesos penales contra el activista y a promover la imputación del activista de Odessa por la muerte de Ivan Kuznetsov. El 4 de mayo, el voluntario nacionalista Roman Sinicyn adelantaba en este sentido que el SBU, junto con la Fiscalía General, estaba preparando un documento de acusación contra Sternenko, calificando la acción contra Kuznetsov de asesinato premeditado.
Previamente, el 5 de marzo, Andriy Portnov anticipaaba que el activista de Odessa sería considerado penalmente responsable de asesinato intencionado con agravantes, aunque denunciaba maniobras posteriores del Fiscal General Ryaboshapka, que aún había sido sustituido. El 17 de abril, Portnov celebraba la petición judicial del traspaso del caso del SBU a la policía, aunque el 21 se lamentaba de la resistencia de la nueva Fiscal Venediktova a aplicar la decisión judicial. Para entonces, Portnov empezaba a tomar conciencia de las dificultades a la que se enfrentaría, incluidas las propias posiciones de los fiscales, a través de la práctica de la incomparecencia de fiscales e imputado y otras formas de obstrucción, para llevar a buen puerto su acción judicial contra Sternenko.
En el lado opuesto del espectro político, la imputación de Beria se presenta por el movimiento nacionalista pro-Sternenko como una estrategia de revancha de las fuerzas prorrusas en Ucrania que encontrará fuerte resistencia en el mundo derechista de los ultras del fútbol ucraniano en el que se desenvuelven los militantes de Honor.
El 5 de mayo, los ultras del Dynamo de Kiev emiten un comunicado en su página de Facebook en la que señalan seguir de cerca “la situación en torno al caso del activista y nacionalista Serhiy Sternenko” y que “si las fuerzas antiucranianas intentan imputar ilegalmente de asesinato o detener a Serhiy, anunciaremos de inmediato una movilización general y una concentración de protesta”. Lanzan un llamamiento a los fans a mantenerse al tanto de los acontecimientos, afirmando que “¡Los ucranianos tienen derecho a la legítima defensa!”.
El 6 de mayo, Honor se adhiere a la declaración de una de las facciones de los fans del Dynamo, el bloque Родичі (Familiares) del que es miembro el propio Filimonov. En ella se afirma que, en caso de que se impute a Sternenko, no se quedarán al margen. “Llevamos dos años observando una campaña constante de propagandistas y políticos prorrusos, cuyo objetivo es convencer a la sociedad de que Sternenko no tenía derecho a defenderse de los ataques, a proteger la propiedad de la comunidad o a prohibir los conciertos de estrellas rusas en su ciudad. Estamos convencidos de que Serhiy está siendo perseguido por atreverse a ser ucraniano en Odessa. Si Sternenko es detenido, estamos dispuestos a convertirnos en una fuerza importante en el movimiento de protesta callejera en su apoyo”. Los cargos que pesaban sobre Sternenko, que durante años se había destacado por presionar a los jueces para impedir la puesta en libertad bajo fianza a los acusados por el caso 2 de mayo, que finalmente serían absueltos, eran secuestro y homicidio.
Ese mismo día, otros grupos ultras del fútbol ucraniano se adhieren a la posición de los fanáticos del Dynamo, entre ellos una de las facciones del Chernomorets de Odessa. El llamamiento ultra es bienvenido por figuras políticas entonces relevantes, por ejemplo, la exministra de Sanidad con Poroshenko, Ulana Suprun, una de las más fervientes defensoras de Sternenko y considerada, junto a su marido un exponente claro de la importancia política de la diáspora ucraniana procedente de Norteamérica.
La crisis final entre Honor y Azov
El impulso de la movilización a favor de Sternenko desencadena una reacción en Azov, un ámbito poco propenso a simpatizar con el activista de Odessa. A primeros de mayo, tanto Strana como NewsOne recogen la dura acusación de Andriy Biletsky contra Sternenko en una entrevista en el canal ZIK TV. Desconcertado ante el hecho de que se calificara a Sternenko de «nacionalista», Biletsky afirmaba: «¿Qué clase de nacionalista es? Todo Odessa sabe perfectamente que este hombre administraba burdeles y garitos de drogas, mientras que la mayoría de los miembros del Praviy Sektor luchaban con honor en el frente«.
El 7 de mayo, Biletsky convoca a Serhiy Filimonov a una reunión a la que éste acude junto a otros antiguos camaradas de Azov, Nazar Kravchenko e Igor Malyar. Según la versión de Filimonov, en ese encuentro al que las dos partes acuden armadas, Biletsky se queja de la posición de Honor respecto a Sternenko y busca conocer quién está detrás de la organización de la acción en apoyo de Beria tanto en los medios como entre los ultras del fútbol. En respuesta a sus argumentos, Filimonov y sus acompañantes se enfrentan a todo tipo de amenazas y golpes por parte de una treintena de seguidores de Biletsky a quien el líder de Honor “respetaba hasta entonces como comandante y consideraba mi amigo”. En declaraciones a Radio Svoboda, Filimonov dice salir de la reunión “no como una víctima, sino decepcionado”.
En un mensaje del 8 de mayo, Nazariy Kravchenko señala que el objetivo de Azov en la reunión fue intentar convencerles de que no apoyaran a Serhiy Sternenko desde posiciones muy críticas con el activista de Odessa. “Los principales argumentos fueron golpes en la cabeza e interrogatorios”. Adelantando la posición de Honor, Kravchenko se reafirmaba entonces en su opción pro-Sternenko, señalando que “no abandonaban a los suyos”.
En un mensaje posterior en Facebook, el mismo 8 de mayo, Masi Nayem, abogado habitual de Sternenko y hermano del considerado padre del Maidan, aprovechaba el conflicto para situar el marco político de la futura movilización a su favor: la confrontación con el entonces, en términos nacionalistas, tímido gobierno Zelensky. “Y la pregunta para la Oficina del Presidente de Ucrania es: ¿Es esta la justicia de la que habló V. Zelensky? ¿O todavía tenemos que esperar?”, aseguraba en esa dirección Nayem.
El día 9, Novynarnia profundizaba en la versión de Filimonov, previamente adelantada en Facebook, situando la causa última del incidente en el deseo de Biletsky de «monopolizar el movimiento nacionalista» y de controlar todo el entorno de los ex participantes de Azov y del movimiento de derecha, evitando la consolidación de alternativas políticas al Cuerpo Nacional. Según Filimonov, “Biletsky sueña con convertirse en el padre de la nación y no necesita competidores … Y aquí está un tal Sternenko, al que todo el mundo se refiere, a quien todo el mundo observa, a quien todo el mundo ama. Por supuesto, esta es una historia muy dolorosa para él”.
En cualquier caso, Filimonov cree estar entonces en posición de fuerza. Afirma tener, frente a las acciones de descrédito de Biletsky, “muchas más oportunidades” para desacreditarle a él, convencido de que muchos militantes de Azov y del Cuerpo Nacional se pondrían de su lado (ya había sentido el apoyo de mucha gente de ese entorno, incluidos algunos jefes de las filiales del Cuerpo Nacional). En una respuesta a Yuri Butusov sobre la cuestión, Biletsky se muestra a la defensiva, apoyando el derecho a la defensa de Sternenko y solidarizándose con él ante el ataque de “los medios rusos y las fuerzas prorrusas en Ucrania”. Para Biletsky, sin embargo, la posición de Filimonov y de su grupo es deshonesta, siendo el argumento pro-Sternenko una “falsa razón” para “ensombrecer” al movimiento Azov. Señala que estará al lado de Sternenko en su próximo juicio, algo que nunca llegaría a suceder, al menos de forma públicamente relevante.
En una entrevista para Troublemakers Ukraine en torno al 12 de mayo, los entrevistadores preguntan a Filimonov si se estaba produciendo una lucha por el control de la fuerza de los ultras del fútbol que, antes del incidente de Sternenko, estaba estrechamente asociada con Azov y el Cuerpo Nacional. Filimonov responde que “en el caso Sternenko, la basura —Avakov, Sharii y Portnov—, curiosamente, está pronunciando las mismas palabras contra Serhiy. Parece que es vital para ellos encerrarlo a cualquier precio. Y entonces, de repente, Andriy Biletsky, que ha estado participando en los canales de Medvedchuk y soltando tonterías contra Sternenko, irrumpe en este coro de rusos y policías. Y es extraño. Parece que el comandante ha caído en malas compañías”. “Lo explico con el hecho de que se están preparando cosas extremadamente malas ahora mismo —Sternenko, Antonenko y muchos otros están bajo amenaza de prisión—, y quienes están detrás de estas tonterías son de vital importancia para que los aficionados se queden en casa. Eso es lo que veo”.
Filimonov precisa el contexto político de su apoyo a Sternenko, situándolo en el proceso Maidán durante el cual los ultras del fútbol, base posterior del movimiento Azov, se pusieron del lado del combate contra “la agresión rusa” [que, por entonces, no se había aún traducido en nada concreto, siendo la secesión de Crimea posterior a Maidán] y “entre esta gente, seguramente habrá quienes estén organizados, tengan principios y estén listos para actuar”. Según Filimonov, “en la situación de Sternenko, la postura de cualquier ucraniano normal es clara y predecible: el sistema no ataca a Serhiy, sino a cada uno de nosotros. El sistema quiere castigar al ucraniano que se resistió a los agresores que lo atacaron a él y a su novia. Esto no debe permitirse”. “Están sucediendo cosas alarmantes en el país. Necesitamos mantenernos unidos contra el mal real. Hay muchísimo por todas partes”.
Desde posiciones críticas con el nacionalismo, Sergey Spiridonov mencionaba un posible escenario de redistribución del poder y del liderazgo dentro del entorno radical. En ese proceso, que continúa hoy en día, los socios occidentales del nacionalismo ucraniano se orientarían a respaldar y a promover a Serhiy Sternenko, resistiéndose Biletsky a promocionar a la nueva estrella nacionalista.
Tras el incidente violento, la crisis entre Honor-Sternenko y Azov se acentúa. El 18 de mayo, chesno.org publica información comprometedora en la que Nazar Kravchenko acusa a sus antiguos compañeros del Cuerpo Nacional, entre ellos Biletsky y Botsman, de prácticas de malversación y financiación ilegal, prácticas en las que el propio Kravchenko señala haber participado.
Tras la crisis de mayo con Biletsky, se acentúa el enfrentamiento de Honor con el establishment ucraniano, en particular con el ministro del Interior, y apoyo de todos los batallones punitivos de voluntarios post-2014, incluido Azov, Arsen Avakov. La demanda de resignación de Avakov, aprovechando cualquier pretexto útil, se mantiene como uno de los principales ejes de confluencia entre Honor y Sternenko.
Un ejemplo de estas acciones es la convocatoria de las fuerzas ultranacionalistas el 5 de junio de 2020 para pedir la dimisión de Avakov en la que Filimonov acusa de forma indirecta a las partes ausentes, entre ellas Azov, agradeciendo a las organizaciones participantes: “¡Gracias «Svoboda», Praviy Sektor y veteranos de la guerra en el este, porque hoy estuvimos todos juntos!”. Un planteamiento que muestra un cisma más profundo entre la versión nacional-ucraniana clásica, defendida por los grupos dominantes en la zona occidental de Ucrania, como Svoboda o el Praviy Sektor, y la versión nacionalista de los rusófonos de Azov, con gran peso en el la parte más oriental de Ucrania.
Las movilizaciones de 2020 y 2021 a favor de Sternenko
Tras el relanzamiento en 2020 de la acción judicial contra Sternenko, el acercamiento organizativo entre Honor y Sternenko se traduce en una extensión de la movilización en las calles a su favor. A partir de ese momento, Honor se convierte en una especie de guardia pretoriana del nuevo héroe mediático nacionalista ucraniano y seguirá en la calle la evolución del recorrido judicial del exmiembro del Praviy Sektor.
Esta movilización se observa ya en el momento en el que, el 11 de junio de 2020, Sternenko se presenta ante el órgano judicial encargado de entregarle la notificación de su imputación en el caso Kuznetsov. En esta audiencia judicial, Sternenko es imputado por el asesinato intencional y posesión ilegal de arma blanca. Los esfuerzos del equipo judicial de Portnov alcanzan entonces su punto álgido, aunque sin consideración por el tribunal de los agravantes que llevaban al equipo Portnov a solicitar cadena perpetua.
La vista del 11 de junio se ve entorpecida por enfrentamientos en el exterior entre varios cientos de partidarios de Sternenko y la policía. Con posterioridad, los manifestantes continúan su protesta frente a los apartamentos donde la fiscal Iryna Venediktova y el presidente Volodymyr Zelensky están registrados.
Unos días después, el 15 de junio, el Tribunal del Distrito Shevchenkivsky de Kiev dicta una medida cautelar contra Sternenko consistente en arresto domiciliario continuo durante 60 días. Portnov empezaba ya a intuir la voluntad de la Fiscalía General de evitar el ingreso en prisión de Beria.
En una aproximación a la nueva fase de movilizaciones en favor del imputado Sternenko, un artículo de la BBC presentaba la acción judicial contra el activista de Odessa como uno de los “juicios más sonados de la historia moderna de Ucrania” y describía de esta forma el acto de protesta en el día de la primera audiencia contra él: “El proceso se asemejaba a un mitin político, con el «héroe de la ocasión» —el propio Sternenko (oficialmente sospechoso)— apareciendo de vez en cuando. Sternenko, un orador hábil y con gran capacidad de expresión … cambió ante el tribunal la camiseta que solían llevar sus conocidos por una chaqueta elegante y gafas”. Profundizando en el cambio de imagen del activista, continuaba: “Al observar el comportamiento actual de Sternenko ante las cámaras, es difícil evitar la impresión de que no es un activista callejero, aunque sea uno de los más conocidos en Ucrania, sino un político de pleno derecho. Aquí está, animando a sus partidarios, ignorando preguntas incómodas de canales de televisión claramente desleales ante los vítores de aprobación de la multitud, y ampliando el contexto al abogar por la protección legislativa del derecho de los ciudadanos a la legítima defensa…”. La tendencia de la prensa occidental a blanquear a los activistas nacionalistas, igual que el intento de Sternenko de hacer olvidar su pasado violento sin renegar de él, precede en varios años a la invasión rusa.
La BBC recogía los agravios de los partidarios de Sternenko, en particular la reivindicación del principio de autodefensa frente a la acción de venganza de las fuerzas Antimaidán en un proceso de retroceso, sancionado por el gobierno Zelensky, respecto a los logros de Ucrania durante la «revolución de la dignidad». Beria gestionaba aún más hábilmente la situación para, antes de la sentencia, afirmar en su discurso a sus apoyos: “No sé si saldré a verlos después de que se anuncie el veredicto… Sea cual sea la decisión, estoy convencido de que no perderemos. Si la decisión de hoy es ilegal, será el principio del fin para ellos. Hay más de cien personas aquí hoy. No entienden que si pisotean los derechos humanos y se dedican a la persecución política, entonces, en lugar de cientos, miles, decenas, y si es necesario, cientos de miles saldrán a la calle”.
Honor estará a partir de entonces presente en las distintas convocatorias que acompañarán el desarrollo de las distintas convocatorias judiciales del periodo contra Sternenko. En ese proceso, la presión política y mediática nacionalista buscará atenuar al máximo las intenciones judiciales en el caso Kuznetsov. Así, ya el 6 de agosto, el Tribunal del Distrito de Shevchenkivsky de Kiev suaviza la medida cautelar contra Sternenko, sustituyendo el arresto domiciliario permanente por arresto domiciliario nocturno. Aunque tras ser traspasado el caso a Odessa, el 31 de agosto la Fiscalía vuelve a solicitar nuevamente la detención de Sternenko, el 28 de septiembre, el tribunal Distrito de Prymorsky de Odessa rechaza la solicitud y confirma el arresto domiciliario nocturno para el activista.
Pero las cosas se complican para Sternenko tras la reapertura del juicio por el secuestro y extorsión de Sherbych. Previendo una sentencia desfavorable, el 19 de febrero de 2021, unos días antes de su publicación, Honor señala en Telegram que “el caso es una porquería, igual que nuestro sistema judicial. Solo un policía, un fiscal, un delincuente o un borracho canalla que atropella a la gente puede ser absuelto. Y una persona normal [NR: en referencia a Sternenko] solo puede merecer justicia mediante la publicidad y el apoyo público. Es muy importante apoyar a Serhiy ahora, porque mañana cualquiera podría estar en su lugar”.
El 23 de febrero sale la sentencia condenatoria contra Sternenko: siete años y tres meses de prisión con confiscación de la mitad de sus bienes por el secuestro en abril de 2015 de Sergei Sherbych. A pesar de las evidencias en su contra, que se confirmarán en las distintas fases posteriores del trámite judicial, Honor afirma que “las autoridades encarcelaron a Serhiy Sternenko por un caso falso. Este es un desafío para todos los ciudadanos. Hoy, o estás con Serhiy o esperando a que vengan a por ti. Ha comenzado una nueva era en Ucrania. No desesperéis: ¡ganaremos sin duda!”. En otro post del mismo día se sitúa el contexto de la acción, vinculada de nuevo a la demanda de acciones judiciales contra representantes del mundo ruso: “Cuando Zelensky cerró los canales de Medvedchuk, la gente común lo apoyó … Cuando Shariy fue declarado en busca y captura, la gente común lo apoyó … Cuando este sinvergüenza quiso encarcelar a Serhiy Sternenko, la gente común quiso darles una paliza. Porque dos buenas acciones no dan derecho a la estupidez. Patriotas sin recursos organizaron manifestaciones en todas las grandes ciudades. Los ucranianos están de nuevo dispuestos a salir a las calles para exigir justicia”. Todo ello con un insulto directo a la Administración de la época: “Payaso (Zelensky)”, sentenciaba sugiriendo, como es habitual en las luchas políticas ucranianas, algún tipo de conspiración prorrusa.
Con posterioridad, Honor calienta el ambiente en un proceso de movilización que, además de una manifestación masiva el 27 de febrero (“Justicia para Sternenko, justicia para todos”), culminará con los eventos del 20 de marzo en Bankova, enfrente de la Administración presidencial. En sus proclamas en Telegram señala que, en el caso Sternenko como en otros, todo “está siendo fabricado desde lo más alto” y que “el 23 de febrero, Serhiy Sternenko fue encarcelado cínicamente por no guardar silencio”.
El 26 de febrero, Filimonov realiza un llamamiento “a todo aquel/la que se considere nacionalista” en el que, apuntando siempre al mismo enemigo, señala: “En 12 horas, comenzarán las acciones indefinidas en todo el país para la liberación del preso político Serhiy Sternenko. Esto significa que cada uno de nosotros tiene 12 horas para decidir si se une a la defensa de quien hoy es el principal objeto de odio de toda la agencia del Kremlin, de todos los medios prorrusos y de todos los secuaces de Putin en nuestro país. Llevo varios meses observando cómo la quinta columna intenta, con habilidad y convicción, engaña a la derecha ucraniana para dejar a uno de los críticos acérrimos del ocupante sin apoyo nacionalista. Por supuesto, depende de usted decidir si apoya a la persona a quien el ocupante quiere silenciar hoy, pero pregúntese: ¿puede seguir considerándose nacionalista manteniéndose al margen?”. Ese mismo 26, Honor recuerda que en la acción “el uso de símbolos de partidos durante el evento se considerará sabotaje deliberado. Ningún partido utilizará el nombre de Serhiy Sternenko ni de otros presos políticos para obtener dividendos políticos”.
El 4 de marzo, Honor acusa directamente a Zelensky. Señala que desde el 23 de febrero “miles de personas en Ucrania y en el extranjero han salido a las calles para expresar su protesta, pues entienden que el silencio mantiene a la gente encarcelada. Pero durante todo este tiempo, el presidente, garante de nuestros derechos y libertades, no ha dicho nada. Y aunque Zelensky y su círculo admiten que nuestro sistema judicial ha demostrado su incompetencia, no hacen nada para impngedir que esta maquinaria represiva proteja a criminales y envíe a inocentes a prisión”. Y en una nueva fase de movilización se anuncia que “el 8 de marzo le recordaremos esto al presidente en su residencia estatal”. El día 13 vuelve a recordar que “el presidente ha decidido ignorar por completo nuestra protesta pacífica. Llevamos dos semanas esperando”.
Haciéndose eco del proceso de movilización que culmina el 20 de marzo con los ataques en Bankova, la BBC señala unos días después que las acciones en favor de Sternenko, ya ligadas en su visión a las propuestas de reforma judicial, constituían las protestas más masivas y activas contra el Gobierno Zelensky, con indicios de que podrían intensificarse y agravarse en sus consecuencias.
Entre los organizadores, la activista de la rama ucraniana del Comité Helsinki de Derechos Humanos, Maryna Jromykh, entonces gerente del área de Militancia y Comunicación del grupo, señalaba en esa dirección: «Si el presidente ignora lo sucedido el sábado, no me sorprendería que la próxima manifestación adoptara medidas aún más radicales. No lo digo como organizadora, sino como alguien que observa las tendencias«, advertía antes de aconsejar a Zelensky que “debería actuar como un hombre de estado, no como un crío intimidado por Avakov”. Para la activista «Zelensky está cometiendo el mismo error que su predecesor: ignorar las demandas del pueblo«. Según Jromykh, “Nuestras acciones dependen de las suyas”. Según ella, no habrá protestas si las autoridades empiezan a responder a las demandas de los manifestantes. Estas exigencias incluyen la liberación de Sternenko y otros presos políticos, sanciones contra figuras prorrusas, con mención específica a una actuación directa contra Andriy Portnov, y la renuncia de altos cargos como Iryna Venediktova y Arsen Avakov.
Por su parte, Filimonov, al referirse a posibles nuevas acciones, en paralelo a la siguiente audiencia contra Sternenko, respondía de la siguiente manera a la pregunta de si habrá enfrentamientos con la policía: “Si nos golpean, habrá una acción. Si no nos escuchan y hay represión, entonces el escenario es diferente”; “Si no hay justicia, el pueblo y la sociedad civil tienen derecho a elegir los métodos. En cualquier caso, estamos seguros de que la gente ya está harta de lo que está sucediendo en el país”. Además de la tendencia a ver agentes rusos en cada esquina, cada paso de la extrema derecha se produce en estos años denunciando una represión contra los grupos nacionalistas por parte de Zelensky que nunca iba a producirse.
En paralelo a la defensa de Sternenko, Honor sigue promoviendo acciones de ataque a los medios y grupos considerados prorrusos. Así, Filimonov y su grupo participan en la acción del 24 de febrero de 2021 contra el grupo de Anatoly Shariy. Ese día, un grupo de Honor irrumpe en la sala de reuniones del Ayuntamiento de Kramatorsk y protagoniza una pelea con representantes del grupo político de Shariy.
La acción del 20 de marzo de 2021 en Bankova pronto empieza a traducirse en resultados favorables para Sternenko. En abril, el tribunal de apelaciones mantiene la culpabilidad del activista, pero conmuta la pena por un año de libertad condicional.
El 1 de mayo, Honor empieza a cantar victoria por la liberación de Sternenko: “Amigos, esta publicación es de gratitud. Gracias a ustedes —ciudadanos comprometidos, periodistas y movimientos sociales que han protestado durante más de 500 días, escribiendo, recordando y sin olvidar— las autoridades han comenzado a atender parcialmente nuestras demandas comunes. Serhiy Sternenko está en casa, pero los difíciles e inciertos juicios continúan … ¡Gracias! Ustedes son el verdadero poder, y esto es evidente para todos, tanto en el gobierno como en las calles. Sin embargo, esto está lejos de ser el final. Así que permanezcamos unidos. ¡La verdad prevalecerá!”.
Sin embargo, el 21 de mayo el Tribunal de Primorsky de la ciudad de Odesa autoriza de nuevo la detención de Serhiy Sternenko para evitar sus habituales incomparecencias y forzar su presencia en la audiencia prevista del caso Sherbych. La respuesta es una convocatoria de manifestación para el día 22 ante la Oficina del Presidente exigiendo justicia para Sternenko. El 27 se señala que el siguiente lunes Sternenko será enviado a prisión, según la información facilitada por fuentes del Tribunal de Apelación de Odesa. “Esto ocurre a pesar de que el caso se ha desmoronado en los tribunales: los abogados desbarataron todos los argumentos absurdos de la fiscalía y los testimonios confusos del supuesto delincuente [en realidad el perjudicado por las acciones violentas de Sternenko y su grupo]. Sin embargo, la presión sobre el tribunal sigue siendo tremendamente intensa por parte de las filas de Avakov y Medvedchuk . Este domingo a las 18:00 estaremos en la Presidencia y no permitiremos que los opresores nos arrebaten la justicia”.
Finalmente, el 31 Sternenko y Honor consiguen casi todos sus objetivos en el caso Sherbych: “El caso fabricado sobre las «300 grivnas» se desmoronó en la corte de apelaciones. Pero aún no había que encontrar una prueba, así que Sternenko recibió una condena condicional de un año por una sola bala. La historia dista mucho de ser perfecta, pero precisamente gracias a la calle, Serhiy no acabó hoy en una colonia penal. Y por eso, muchas gracias a todos. Esto no ha terminado aún, y quedan muchas acciones por delante. Pero sí, poco a poco, les enseñaremos democracia a las autoridades”.
Es el punto culminante de unas movilizaciones cuyos impulsores presentan como el “último argumento” de la sociedad civil frente a la inacción gubernamental, apoyada en la presión internacional y la cobertura mediática, amplificadoras ambas del impacto de las protestas.
Poco antes de la invasión rusa, el 10 de febrero de 2022, el Tribunal Penal de Casación revisó el caso y finalmente anuló la condena por el caso Sherbych a pesar de haber quedado acreditada durante todo el proceso judicial la participación de Sternenko en los hechos.
El liderazgo de la movilización popular previa a la guerra
A primeros de 2022, la acción callejera de Honor aún se mantenía viva, con una convocatoria contra la televisión Nash, propiedad del “agente ruso”, según Filimonov, Eugene Murayev. Pero soplaban ya vientos de guerra.
La colaboración de Honor con Sternenko se traduce entonces en la rápida organización el 12 de febrero de una manifestación de resistencia ucraniana, la llamada Marcha de la Unidad. Organizada por Filimonov y Sternenko “para mostrarle al enemigo que los ucranianos están listos para defenderse”, siguiendo el modelo habitual: los dos aliados instan “a todos a abstenerse de las banderas de las organizaciones y los partidos políticos” y a desfilar “unidos por la bandera amarilla azul”. Con mucho menor éxito de participación, intentarán luego replicar el acto en Odessa.
Se trata de las últimas iniciativas de activismo civil de Filimonov. Honor se convertirá, tras la invasión rusa, en una unidad de combate. A primeros de marzo se publica una foto de Honor en la que aparecen Filimonov y Sternenko y se señala que están a la espera de órdenes. Algunas fuentes permiten situar el lugar en alguna parte de la carretera Zhytomyr-Kyiv. El día 5 de marzo vuelve a acreditarse la presencia de Sternenko con Honor.
Sin embargo, estas imágenes militares de Sternenko pronto desaparecen. Acusado, al igual que otros activistas promotores de las movilizaciones a su favor, de huir de la movilización, con acta de persecución por parte de algún tribunal local, Sternenko retoma la vida de bloguero e influencer, centrado ahora en conseguir recursos para drones del ejército ucraniano. Mantendrá durante un tiempo la costumbre de repostear mensajes de Filimonov y de su unidad militar, costumbre que irá poco a poco desapareciendo tras el acceso del líder de Honor al puesto de mando en los Lobos de Da Vinci.
Es el fin, quizás provisional, de la acción callejera conjunta de Sternenko y Honor, pero el punto de partida de un protagonismo aún mayor de Sternenko como activista y recaudador de fondos para la adquisición de material militar a favor del Ejército de Ucrania.


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