Entrada actual
Donbass, DPR, Ejército Ucraniano, LPR, Rusia, Ucrania

De vuelta al frente

Artículo Original: Alexander Kots / Komsomolskaya Pravda

En algún lugar de Kremennaya, aparece una Bujanka de la que sobresale una bandera negra con un logo conocido. ¿Hay músicos por aquí?, pregunto sorprendido. “Hay un montón de ellos aquí ahora”, me dice un oficial sentado a mi lado. “Poco a poco, están firmando contratos y volviendo al frente. De uno en uno o en unidades completas, como los paracaidistas. Hay una división de reactivadores trabajando en Artyomovsk. El terreno les es familiar, conocen todos los puntos, es como volver a casa”. Después de los conocidos hechos de junio, el comandante en jefe sugirió que los exsoldados de Wagner pasaran a formar parte del Ministerio de Defensa. Se tomaron un descanso, pero desde que comenzó el otoño, han empezado gradualmente a integrarse en las tropas. Algunos han firmado contratos con la Guardia Rusa (Rosgvardia), otros con el Cuerpo de Voluntarios y otros han pasado a las Fuerzas Armadas. El otro día, el comandante de las fuerzas especiales Ajmat, Apti Alaudinov, afirmó que más de 170 wagneritas han pasado a formar parte de su unidad. Los soldados han formado un nuevo escuadrón llamado Diapasón. Cualquiera con oído para la música lo entenderá.

“Somos un mismo organismo. En la empresa militar privada (PMC), era comandante de escuadrón. El escuadrón ha venido conmigo casi al completo. Somos un equipo”, cuenta el comandante del grupo táctico Diapasón, con nombre de guerra Beja, en una zona propia del campamento de entrenamiento.

“¿Por qué decidiste volver?”

“Es nuestro trabajo, el mejor trabajo del mundo. Sentimos que nos necesitan aquí, en este lugar. Estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia con estos chicos que están llegando ahora. La mitad de la unidad está compuesta por novatos. La mejor opción es mezclarlos con quienes ya tienen experiencia de combate. Todos viven, durante la coordinación de combate, en grupos de cinco. Así es como se conocen entre ellos, con sus fortalezas y debilidades. Entienden dónde hay que apoyarse. Esto es importante para los asaltos”. Prueban su coordinación aquí, en el campo de entrenamiento. Un grupo se aproxima a lo que hace de punto fuerte del enemigo en una colina. El lanzagranadas empieza a trabajar. Cinco personas asaltan las trincheras, tras lanzar las granadas. Todas las sesiones de entrenamiento se realizan con fuego real. “Entrenamos especialistas. Aquí hay ametralladores, lanzagranadas, francotiradores. Todo tipo de expertos militares”, explica Broker el instructor de mayor rango. “La primera vez que estuve en la guerra fue en el Cáucaso. Después me uní a la compañía en 2018. Participé en las batallas del Éufrates en Siria. Al principio de la guerra visité la región de Kiev con el Ministerio de Defensa. Al final del contrato, volví a la empresa. Luché en la zona de Artyomovsk, pero resulté herido. Me picaron las abejas”, ríe.

Mientras tanto, en el campo de entrenamiento, otro grupo de fuerzas de choque se aproxima a un punto fuerte en una zona en campo abierto. Y no es un juego. En condiciones reales de combate, te tienes que mover alrededor del lugar y atacar las posiciones con lo que tienes en la palma de la mano. Para acercarte, es necesario suprimir al enemigo a fuego. Dos disparan y hacen la cobertura y dos corren a las trincheras, lanzan granadas y disparan a través de los huecos de las trincheras. De repente, aparecen dos blindados enemigos, imitados aquí por Volgas viejos. En el cielo se escucha el desagradable sonido de un dron kamikaze que, sin muchas dudas, dispara al vehículo, que sufre el impacto. Un soldado de nombre Batal dirige la retirada. No todos los novatos lo hacen a la vez, pero se puede aprender todos los trucos del asalto con tres semanas de entrenamiento competente.

Batal llegó a Wagner en la primera remesa de prisioneros. A los 19 años, fue condenado a diez años de prisión por robo. Sirvió seis y después se marchó a luchar por la patria. A sus espaladas están los flancos de Artyomovsk, una herida grave y dos contratos. Ya está en el tercero. “Iba a llegar hasta el final en la zona de Bajmut, pero no llegué a entrar en la ciudad. Aunque realmente quería hacerlo. Las cosas no salieron así. Estuve en Kurdiumovka y Klescheevka. Casi siempre trabajé en evacuación de los heridos. Cada caso se recuerda de forma diferente. No hay una táctica específica porque un día trabajan los tanques, otros el mortero. Hay veces que hay de todo. La evacuación es el objetivo más fácil. He tenido bajas: tres 200 (muertos) en todo ese tiempo”.

Cuatro soldados realizan la evacuación del herido en el campo de entrenamiento. En el campo de batalla se le ha hecho un torniquete, lo han sacado bajo el fuego, colocado en una camilla y vendado. El vehículo sale volando después de cargar primero al herido y después al resto del grupo. El vehículo avanza hasta esconderse en el bosque. Se analizan los errores, se recarga el material y se hace otra vez. Pronto tendrán que ir al frente.

“¿Por qué sigues volviendo?”

“Porque aún no hemos terminado. Mi familia y mi patria también están en peligro. Mucha gente dice: los voluntarios vais por dinero. El dinero no es lo principal. Lo más importante es que todo esté bien con la familia y los amigos. Tenemos que hacer esto para que nuestras esposas y madres estén bien. Por eso estoy aquí. Es bueno para mi madre, me marché como un criminal y ahora estoy defendiendo el país”.

“¿Cómo te recibió?”

“No le dije que volvía. Llegué por la noche y le llevé unas flores. Lloró. Antes solo nos veíamos en las visitas de la cárcel. Por supuesto, mi madre se puso muy contenta de ver que estaba vivo y sano”.

“Y haciendo un buen trabajo”

“Sí, me hace sentir bien. Pero es mejor cuando las cosas están tranquilas. Cuando acabemos con todo esto”.

“¿Qué harás, ir a África?”

“Libia, Siria…no me interesan. Si los problemas llegan a mis fronteras, tomaré las armas y defenderé la patria. Pero mientras estén lejos, no voy a ninguna parte. Puedo hacer muchas cosas, como la construcción. Aprendí en prisión. Soy una persona versátil”.

“¿No será aburrido después de esto?”

“Puede que sí. Pero tendré que trabajar. No quiero volver a prisión después de esto”.

En mi libro “500 días de victorias y derrotas”, que ha sido publicado recientemente, hay un capítulo dedicado a las unidades de Wagner. En el prefacio escribí:

“Divido la historia de Wagner en cuatro fases. La primera es el trabajo en la sombra. En esta fase de la formación de la empresa militar privada, fui el primer periodista de la prensa rusa en escribir sobre su existencia. También sobre los trágicos hechos de julio de 2018 en Siria, cuando las aeronaves estadounidenses liquidaron a nuestros freelance.

La segunda es el camino del combate de Wagner en la operación militar especial, parte del cual realicé con ellos. Nadie puede quitarles las victorias que consiguieron ni la memoria de los caídos.

La tercera es el intento de rebelión, que no puedo aceptar.

La cuarta está empezando. Quién sabe, puede que haya un lugar para ellos en los libros del futuro”.

Parece que el escuadrón Diapasón y otras unidades de músicos están escribiendo esa nueva página. Los viejos símbolos no han sido prohibidos. Los chicos llevan el lema de Ajmat en la manga y el de Wagner en el pecho. Las unidades mantienen el mismo sistema de gestión. Y las tareas siguen siendo las más difíciles: el asalto. Solo que ahora están dispuestos de formar parte de las unidades del Ministerio de Defensa, Rosgvardia y el Cuerpo de Voluntarios.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Reportes del frente archivados.

Registro

noviembre 2023
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 2.261 suscriptores

Últimos resúmenes del frente

Estadísticas del Blog

  • 2.517.118 hits