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Sobre la situación en Donbass

Artículo Original: Colonel Cassad

En el cuarto aniversario de la victoria en la operación de Debaltsevo, hay que decir que la situación en el frente no está sufriendo cambios significativos. Al habitual uso de mortero de 82 y 120mm y artillería de 122-152mm se añade el más intenso uso en la zona neutral con episodios de intensificación de la batalla y bombardeos ucranianos de las localidades del frente con creciente destrucción de la infraestructura de la RPD y la RPL y aumento de bajas entre la población civil. Los ejércitos de las Repúblicas Populares se mantienen en posiciones defensivas y se limitan a contener al enemigo y periódicamente responden al enemigo con fuego de contrabatería y zonas de concentración de tropas, que luego se intenta presentar como “lucha entre tropas ucranianas” o “explosiones de munición” (aunque es verdad que esto también ocurre).

Continúan los esfuerzos para impedir las acciones de grupos de inteligencia y sabotaje, aunque estos enfrentamientos tampoco superan los límites habituales. Sin embargo, sí hay que destacar el aumento de captura de soldados ucranianos, algo que la RPD utiliza en la propaganda. Por una parte, se está produciendo un aumento de bajas y, por otra, se comprueba la necesidad de mantener la tensión en el frente, que sigue estático, pero no parado. Desde luego, no hay paz y tampoco tregua, se mantiene la guerra posicional.

Desde hace un tiempo, todo esto viene acompañado por un aumento de la actividad de los drones ucranianos (que la inteligencia utiliza para ajustar el fuego de artillería o para sorprender, lanzando granadas al estilo ISIS), francotiradores, que usan rifles de larga distancia, lo que ha supuesto un aumento de bajas durante la campaña de invierno. Sin embargo, la respuesta simétrica causa bajas al otro lado del frente, por lo que el número de bajas militares ha aumentado considerablemente en enero y febrero.

Ambos bandos se enfrentan a problemas para mantener su nivel de personal (en ambos lados del frente existe el problema de las almas muertas, a las que aún se les paga el sueldo). La larga guerra posicional da lugar a problemas como el aumento de bajas fuera de combate, aumento del alcoholismo (especialmente en el Ejército Ucraniano, aunque sería ingenuo pensar que no ocurre también en nuestro lado) y fatiga al ver que no cambia nada tras años en las trincheras. No quedan muchos veteranos de 2014-2015, pero ellos tienen una dureza especial. En el Ejército Ucraniano, juegan ese papel los nacionalistas y los batallones mecanizados y de asalto entrenados por la OTAN.

La infinita guerra de trincheras dificulta el trabajo de los “comisarios políticos” a la hora de mantener la moral de las tropas a ambos lados del frente, aunque es algo más fácil para los ejércitos de la RPD y la RPL ya que ellos están defendiendo sus ciudades, sus casas o, peor aún, sus casas pueden estar ocupadas por las tropas ucranianas. La esperanza de que el Ejército Ucraniano se cansará o perderá fuelle es ingenua y no es de rigor, aunque a un lado se repitan los mantras propagandísticos de la “Ucrania unida” y al otro las perspectivas de la “implementación de los acuerdos de Minsk”.

En ninguno de los dos bandos se están utilizando las fuerzas principales. El Ejército Ucraniano mantiene sus unidades mecanizadas en la segunda línea, para evitar pérdidas al estilo Ilovaisk o Debaltsevo, ya que su única forma para compensar esas posibles pérdidas (su producción es escasa, sus depósitos están en baja forma y son habitualmente saqueados) es la ayuda que le envía Occidente, que habitualmente suministra entregas de tanques y blindados del este de Europa (aunque sean de segunda mano).

En la RPD y la RPL, la base de la tropa también está en segunda línea, fundamentalmente debido a los planes de reacción en caso de ataque ucraniano. En tal caso, el Primer y Segundo Ejército tratarían de contener al enemigo en la primera línea (algo necesario teniendo en cuenta la superioridad numérica y que el enemigo puede organizar agrupaciones que superen al Primer Ejército) y las reservas entrarían en juego desde la retaguardia enfrentándose a las tropas ucranianas que intentarían irrumpir hacia la frontera rusa o avanzar sobre Donetsk. Si algo fuera mal (algo que, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas, no sería descartable), la garantía de seguridad son las tropas rusas desplegadas en los distritos de frontera en la región de Rostov, cuya amenaza impide a Poroshenko lanzar al Ejército Ucraniano al ataque en un intento de repetir la operación Oluja. No hay otro escenario en el que las tropas rusas intervendrían directamente en la guerra en Donbass en las actuales circunstancias.

Por otra parte, la situación de Poroshenko tampoco es envidiable: va a tener problemas hasta para pasar a la segunda vuelta en las elecciones y la situación en Ucrania no se lo pone más fácil: ni siquiera Tomos le ha ayudado y en las encuestas sigue catastróficamente mal, lo que ha llevado a la curiosa situación en la que lidera la carrera el payaso Zelensky apoyado por Kolomoisky. Estados Unidos sigue manteniendo una ambigua postura en lo que respecta a su apoyo y, si bien por una parte parece que le apoyan, también buscan otras opciones.

El riesgo del escenario militar en Donbass no ha desaparecido pese a que fracasara el intento de Poroshenko de introducir el estado de excepción para posponer las elecciones. Nada impide a Muzhenko y Poltorak reanudar el derramamiento de sangre (por ejemplo, en una lucha local por alguna de las ciudades) a dos o tres semanas de las elecciones para desviar la atención de los oponentes y las alegaciones de corrupción y que la población se centre en la “agresión rusa” y recordar así al público patriota que, sin Poroshenko, los escuadrones de Buryats llegarán hasta Hungría. Las posibles bajas en el Ejército Ucraniano (por no hablar de militares y civiles en la RPD y la RPL) no son importantes para Poroshenko, de la misma forma que no lo eran las tropas ucranianas que podrían haberse ahogado en el estrecho de Kerch en la anterior provocación. Si recordamos Debaltsevo, hace cuatro años, Poroshenko dejó a sus tropas en una situación desesperada, atrapados en una bolsa que habría resultado en la muerte o captura de todas las unidades ucranianas sitiadas de no haber sido por la iniciativa de los propios comandantes, que dieron la orden de huir del lugar abandonando gran parte del material. Así que no se puede descartar que Poroshenko corra el riesgo de sufrir bajas.

Según afirmó Volker, los contactos políticos entre Rusia y Estados Unidos se han detenido de facto y Moscú está esperando a los resultados electorales para construir una estrategia de futuro según el escenario que resulte. Así que la política de mantener el statu quo en Donbass seguirá en pie al menos hasta marzo-abril, aunque posibles acciones de ataque de Poroshenko puedan precisar ajustes, como ocurriera con la “irrupción” en el estrecho de Kerch, cuando las autoridades ucranianas quisieron forzar a las autoridades rusas o a dejar pasar los barcos o aplicar la fuerza y hundirlos, con lo que Ucrania exigiría presencia de la OTAN en la zona.

La posibilidad de reacción rusa hace a Kiev tener una idea más cautelosa de una posible escalada militar, ya que no pueden saber el calibre de la reacción de la Federación Rusa a los actos de Ucrania. Aun así, la supervivencia política de Poroshenko puede forzar opciones más aventuradas, como nuevos intentos de rodear Donetsk o Gorlovka o irrumpir hacia la frontera con la Federación Rusa a través de Elenovka y Telmanovo.

En términos generales, hay grandes posibilidades de que continúe el actual escenario, que se desarrolla desde finales de febrero de 2015, aunque no se puede descartar la posibilidad de escaladas militares locales con objetivos electorales. El fracaso de la provocación de Kerch no quiere decir necesariamente que no se vayan a producir otras provocaciones en otros lugares, incluido Donbass. Lo único que pueden hacer los ejércitos de la RPD y la RPL en esta situación es esperar, mantener sus posiciones en el frente hasta que la situación política cambie. La cuestión requiere una solución política que debe tomarse en escalones mucho más altos que el comando de los ejércitos o las autoridades de Donetsk y Lugansk.

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Comentarios

Un comentario en “Sobre la situación en Donbass

  1. Reblogueó esto en Guerra en Ucrania.

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    Publicado por Zhukov | 20/02/2019, 19:53

Reportes del frente archivados.

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