Entrada actual
Donbass, Ejército Ucraniano, Mar de Azov, Poroshenko, Rusia, Ucrania

Gobernando el país por medio de la guerra

Artículo Original: Andrey Manchuk

Criticamos a Petro Poroshenko y, por supuesto hay motivos para ello. Sin embargo, habría que preguntarse por qué la sociedad ucraniana pacientemente aguanta todo lo que ofrecen las actuales autoridades.

El caso de la introducción del estado de excepción, con el que el presidente ha intentado, sin sutileza alguna, expandir sus poderes, ha demostrado absoluta parálisis social frente a la tiranía política del Gobierno. Muchas personas –entre las que se encuentran defensores activos de Maidan, a quienes no se puede acusar de ser sovoks o vata de Donbass [insultos más habituales del nacionalismo ucraniano contra la oposición] – comprenden lo que está detrás de esta repentina decisión de Poroshenko en el contexto de sus catastróficas expectativas electorales. Al fin y al cabo, la sociología no le otorga posibilidad alguna de ser reelegido: ninguna de las encuestas actuales dan a Poroshenko grandes esperanzas de pasar a la segunda vuelta. En estas condiciones, Poroshenko ha optado por reescribir las normas del juego a su antojo y jugar al ajedrez en el destrozado tablero de la política ucraniana.

Como es natural, el presidente ha prometido no permitir que las elecciones sean pospuestas, pero las autoridades no creen que la posibilidad de posponer las elecciones vaya a asustar a los ucranianos, que sueñan con deshacerse de la impopular música actual y puede que estén ya hartos de todo el que está en el poder. Sin embargo, a Poroshenko no le preocupa en absoluto la reacción de los insatisfechos ciudadanos y no teme que vayan a salir a protestar a las calles y a encender antorchas en Maidan. Lo mismo se puede decir de la oposición que formalmente existe: es un hecho que, aunque con reservas, Timoshenko, Lyashko y Sadoviy van apoyar el estado de excepción, a pesar de saber que beneficia políticamente a Poroshenko, que busca aferrarse a su opciones de conseguir un nuevo mandato.

Está claro que el mes de estado de excepción puede ser prorrogado. En ese tiempo, la ley marcial da al presidente enormes poderes y soluciona grandes problemas a los que se enfrenta su Gobierno, aunque solo sea en las diez regiones en las que se aplica. En este tiempo, queda prohibida la organización de huelgas, grandes reuniones o protestas. Esto permitirá silenciar a toda una población que se muere de frío, dispersar las protestas en las fronteras occidentales, legalizar la censura política, destruir los canales de televisión de la oposición y bloquear sus páginas web. Esta semana, el Gobierno subirá otra vez las tarifas de calefacción a la población entre un 15 y un 19%, pero, con la introducción del estado de excepción, las protestas no serán posibles. Las críticas al Gobierno se convierten en un acto de traición y quienes no lo acepten no podrán hacer nada al respecto bajo pretexto de la dura ley que rige el estado de excepción.

¿Qué ha causado esta pasividad de la que abiertamente se aprovecha Poroshenko? El hecho es que, los cinco años desde la victoria de Maidan han llevado a una completa devaluación de la dignidad de los ucranianos, que en los viejos tiempos lucharan activamente por sus derechos sociales, civiles y políticos. La persecución política y la propaganda nacionalista han desmoralizado a esta sociedad en crisis. Cualquier acto crítico con el Gobierno es automáticamente calificado como una maquinación del agresor, lo que implica consecuencias para sus organizadores y participantes. El presidente mantiene viva la llama del nacionalismo, con lo que se ha transformado esta ideología en una efectiva herramienta de control. Privatizados por el Gobierno, los medios apoyan el tono y la patriótica histeria del nacionalismo, arrinconando a los oponentes de Poroshenko, ya que si todos sus contrincantes se oponen al estado de excepción, inmediatamente serían condenados como cómplices del Kremlin y de Putin.

Cada aumento del precio de los servicios básicos y cada reforma antisocial del Parlamento y del Gobierno ha sido una especie de prueba para ver cuál es el límite de dolor que los ciudadanos ucranianos pueden aguantar. Y el hecho de que esta sociedad haya soportado pacientemente la inmoralidad y la extorsión ha dejado claro que Poroshenko puede permitirse hacer prácticamente cualquier cosa. Prueba esta afirmación cosas como las declaraciones del bloguero progubernamental Karl Voloj, que afirmó que la corrupción era necesaria para Poroshenko para luchar contra la agresión rusa. Los ucranianos se han tragado esa burla sobre la legalización de facto del robo como explicación de sus buenos propósitos patrióticos.

Gobernando el país por medio de la guerra, los políticos ucranianos esperan mantenerse en el poder, si no para siempre, al menos el mayor tiempo posible. Poroshenko, Parubiy, Turchinov, Avakov, todos estos buenos amigos saben que están en el mismo barco y temen hundirse hasta el fondo, así que tratan de mantenerse en el poder a cualquier precio. El estado de excepción parece una salida ideal. Si se desea, puede prolongarse indefinidamente. Ya que el Gobierno siempre puede organizar otro desgraciado incidente en el estrecho de Kerch o en cualquier otra sección de la frontera ucraniano-rusa. Y los ucranianos se acostumbrarán gradualmente a las nuevas restricciones de sus derechos constitucionales de la misma forma que en estos cinco años han aguantado cosas que antes habrían parecido inaceptables.

Esto significa que, con el tiempo, las autoridades podrán ir incluso más lejos. Por ejemplo, no hay duda de que si el presidente, de repente, exigiera derogar la moratoria sobre la pena de muerte para ejecutar a traidores y espías, el sector patriótico de la audiencia aceptaría esa propuesta sin dudarlo. Las facciones nacionalistas podrían aprobar fácilmente tal decisión en el Parlamento, de la misma forma que han restringido los derechos políticos de la población de regiones no nacionalistas y han aprobado la represión contra los ciudadanos a los que no consideran los suficientemente leales. A día de hoy, eso parece imposible. Sin embargo, hace tan solo cinco años, la población jamás habría creído que podría estallar una guerra en la que se bombardearían pueblos y ciudades.

“Creo que ahora el Gobierno está analizando la reacción de la sociedad ante la imposición del estado de excepción. Es un claro caso del uso de la ventana de Overton, cuando gradualmente se cambiarán las condiciones iniciales. Ahora nos dicen que no habrá restricciones de libertades civiles, pero, conociendo el historial de promesas incumplidas de las autoridades, yo no me confiaría. Es perfectamente posible que se limiten a la introducción del estado de excepción en algunas regiones [y en las zonas cercanas al frente], donde las autoridades no son nada populares. Pero también puede que se cancelen las elecciones allí y que cientos de miles o millones de ucranianos sean privados de la oportunidad de participar en un proceso electoral democrático, como ya ocurrió en 2015 (y 2014)”, afirmó el activista Enrique Menéndez, antiguo residente de Donetsk.

Así que, este estado de excepción, aunque sea temporal y no implique la cancelación de las elecciones en las regiones desleales al Gobierno, es un paso más hacia un régimen que tiene muchos síntomas de ser una dictadura militar. Hace cinco años, muchos se reían abiertamente del uso de la palabra castellana junta. En este contexto, todo depende de la reacción de la sociedad ucraniana. Para salvar el país, los ucranianos deben hacerse con las riendas del maleado nacionalismo, recuperar su dignidad y, finalmente, enfrentarse al poder. Solo así la protesta puede tener éxito. La indiferencia, la pasividad y el miedo pueden tener para la población del país un precio aún más alto que hasta ahora y puede condenarles a años de injusticia institucionalizada. No digan que no se les advirtió.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Reportes del frente archivados.

Registro

noviembre 2018
L M X J V S D
« Oct   Dic »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 39.090 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1.249.970 hits
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: