Entrada actual
Batallón Azov, Extrema Derecha, Intermarium, Nacionalismo, Praviy Sector

Paneuropa, proyecto de la ultraderecha tercerista

El 28 de abril del pasado año se celebró en Kiev la Primera Conferencia Paneuropa, promovida por el movimiento “todo-europeo” Reconquista. La reunión sirvió de punto de encuentro a la nueva ultraderecha tercerista europea, impulsada desde hace una década por Casapound Italia. Entre los participantes se encuentran, entre otros, representantes rusos (Wotan Jugend y Centro Ruso), lituanos (Unión Nacionalista Lituana), estonios (Sinine Äratus, la rama juvenil del Partido del Pueblo Conservador), polacos (Szturm y Niklot), croatas (Generacija Obnove) y escandinavos (Nordisk Ungdom). También hubo una representación española, así como de dos grupos franceses, la Nouvelle Droite y el GUD, uno de los grupos surgidos en torno al 68 francés, con el objetivo de hacer frente a la militancia izquierdista.

El acto de apertura corrió a cargo de Mykola Kravchenko, jefe ideológico y de propaganda del Corpus Nacional. Su intervención hizo referencia al objetivo de consolidar, tomando como base el proyecto Reconquista, una única organización paneuropea, basada en una red de delegaciones nacionales y grupos de iniciativa local. Su objetivo, defender una cultura y unos pueblos europeos que se enfrentarían a la deliberada destrucción de la identidad europea a cargo de agentes e ideologías hostiles (que ellos definen como globalistas).

Después de la intervención de los representantes nacionales, la Secretaria Internacional del Corpus Nacional, y coordinadora del proyecto Reconquista, Olena Semenyaka, presentó los principios teóricos de la unidad paneuropea desde el punto de vista del movimiento ultraderechista ucraniano que, con origen en el Batallón Azov, confluye en la actualidad en torno al Corpus Nacional y a proyectos como Reconquista.

foto de familia

Foto de familia de los participantes en la Conferencia Paneuropa.

La intervención de Semenyaka, titulada “La tercera vía geopolítica y Paneuropa”, se centró en una aproximación histórica a los proyectos que, en favor de una Europa unida, se han elaborado “desde la derecha” (y de su visión moral). Desde la perspectiva de los publicistas de la Tercera Vía, se trata de autores como Ernst Jünger, Pierre Drieu la Rochelle, Dominique Venner, Julius Evola u Oswald Mosley.

contenidos

Imagen compuesta en la presentación de los contenidos de la Conferencia Paneuropa, relativa a los referentes teóricos de la Tercer Vía. De izquierda a derecha, y de arriba abajo: Moxley, Jünger, Drieu La Rochelle, Venner, Évola y … Léon Degrelle.

En su intervención, Semenyaka señaló además que, más allá de los excesos de la romanización imperial, el arquetipo de la Europa unida siempre lo constituyó el Imperio Romano. Frente a ese modelo, el Segundo Reich de Otto von Bismarck apostó desde la derecha por una solución menos europea, la pequeña Alemania, y de modernización del Estado. Se trata de un modelo que la ideóloga del Corpus Nacional contrapone al de Federico el Grande, el predecesor de Bismarck, que sí es considerado precursor de la idea de la Tercera Vía, con su visión de la Gran Alemania. Una Gran Alemania que, como solución, fue revivida durante la Primera Guerra Mundial.

En la visión de Semenyaka, el modelo de Gran Alemania resulta interesante tanto por su defensa de la identidad cultural-nacional, libre de una visión pangermana agresivo y chovinista. Su expresión quedó teorizada en las obras de autores liberal-conservadores como Friedrich Naumann o Rudolf Kjellen. Sus doctrinas geopolíticas, que ofrecían protección política y militar a las naciones de Europa del Este son contempladas como el auténtico proyecto de la Unión Europea. Una línea en la que también podría incluirse la línea del movimiento paneuropeo fundado en 1926 por Richard von Coudenhove-Kalergi si no fuera por la apertura de éste a la idea multicultural que estaría, según la Tercera Vía, en el origen de los actuales males de Europa.

En la misma línea, la idea original del Tercer Reich y su gran imperio germánico centroeuropeo, construida en el periodo de entreguerras por Arthur Moeller van den Bruck, también presuponía una amplia alianza entre las viejas naciones de Europa occidental y las nuevas del Este que encaja con la actual visión de Paneuropa.

Las referencias culturales de Semenyaka llegan hasta Friedrich Nietzsche, percibido como el primer teórico de una Europa unida e imperial, situada más allá del chovinismo nacionalista y del cosmopolitismo liberal. A Nietzsche atribuye la decisiva distinción entre pueblos viejos y jóvenes, los segundos poseedores de la necesaria fuerza vital pero los primeros caracterizados, a pesar de su parálisis de la voluntad, por su mayor sofisticación en términos de cultura y moral. De ahí que apostara por la síntesis germano-francesa, o romano-germánica, que podría enriquecer a ambas partes. Los líderes de ese proceso de síntesis serían aquellos políticos capaces de trascender de forma productiva sus limitaciones nacionales. Federico el Grande y Napoleón serían, según Nietzsche, ejemplos de este liderazgo.

La división entre naciones viejas y jóvenes la aplicaba también Nietzsche a las naciones del este de Europa. Y esperaba la renuncia de Europa, impulsada por esas naciones, incluida Rusia, a la democracia multipartidista y de pequeños estados o dinastías.

Olena Semenyaka durante su intervención

La líder ultraderechista ucrania Olena Semenyaka durante su intervención

Según Semenyaka, las ideas de Nietzsche fueron retomadas por Georg Simmel. Combinadas con la distinción de Oswald Spengler entre cultura y civilización, reflejo de la fase alta de desarrollo cultural de un pueblo y de su decadencia final, la distinción entre lo viejo y lo nuevo permite a la ideóloga nacionalista explicar el papel del proyecto Intermarium, también impulsado por el ultranacionalismo ucraniano. Ese proyecto, lanzado desde las naciones “jóvenes” del este de Europa, sería la plataforma natural para el lanzamiento del proyecto de Reconquista paneuropea y el laboratorio político-ideológico necesario para el renacimiento de las ideas “todo-europeas”. Un renacimiento en el que, hasta las viejas naciones, bajo ciertas condiciones, podrían recuperar el potencial pasional que una vez llegaron a tener.

Semenyaka concluyó señalando que las teorías de la Europa unida sugeridas por Ernst Jünger, Pierre Drieu la Rochelle, Julius Evola, Oseald Moxley y otros, defensores de modelos similares de una unidad supranacional europea, pueden quedar resumidas en una única idea política. Se traduce en un proyecto de confederación paneuropea de naciones soberanas que se orientan a implementación, a escala completa, del principio de imperio (imperium), tal y como es entendido por la Nueva Derecha. Es decir, un modelo de unión basado en el papel protector de cultura e identidad por parte de un estado imperial que deja margen de libertad, vía federalismo y subsidiariedad, a unas naciones llamadas a garantizar su propia identidad y cultura nacional.

Se trata de un proyecto que encuentra a sus principales enemigos políticos tanto en el euroatlantismo (Europa como protectorado americano) como en la influencia euroasiática de Rusia (Europa como colonia); y a sus principales enemigos socioculturales en el multiculturalismo y la inmigración. Una propuesta que, de triunfar, retrotraería a nuestros países al escenario político de la primera mitad del pasado siglo puesto que, en esa Europa, no habría lugar para la disidencia sino sólo para quienes estuvieran dispuestos a someterse a la nueva nobleza y élite paneuropea (idealmente pagana).

Semenyaka mostró su coincidencia con el francés Pascal Lassalle que, durante la Conferencia, habló de tres procesos determinantes en el este de Europa. Se trata de la alianza derechista que está uniendo a Ucrania y Polonia como principales países impulsores de los cambios políticos en curso; de la autonomización respecto a los países occidentales y liberales que supone Intermarium, impulsando el nuevo modelo de Europa que defiende el nacionalismo ucraniano; y, finalmente, del papel que asume Azov/Cuerpo Nacional en Ucrania como “estado dentro del estado”. Una visión que le lleva a ver en la ultraderecha ucraniana la base para el avance del proyecto paneuropeo de Reconquista nacional-tercerista.

NOTA

La reunión Paneuropa de abril de 2017 tiene un antecedente directo en la celebrada el 17 de diciembre de 2016, también en Kiev. En esa reunión se aprobó “un programa metapolítico”, apoyado en un Pacto de Acero entre distintos grupos de la nueva ultraderecha europea tercerista.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Reportes del frente archivados.

Registro

julio 2018
L M X J V S D
« Jun    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 39.433 seguidores

Estadísticas del Blog

  • 1,208,019 hits
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: